Isabel

La mujer

Edith Stein

El empeño del varón preferentemente será efectivo en el conocimiento y en la actividad creativa. La fuerza de la mujer está en la vida de los sentimientos. Esto está de acuerdo con su actitud hacia el mismo ser personal. Entonces el alma por medio de los movimientos y las disposiciones del sentimiento percibe su propio ser. Por los sentimientos llega a conocer lo que es y cómo es; y también capta a través de ellos la relación de otro ser hacia el suyo y, por consiguiente, el significado del valor inherente y el valor de las cosas fuera de ella, de las personas extrañas e imágenes no personales.

Tradición

No canonizados con estas afirmaciones todo lo que ocurría en los seminarios y casas de formación de otra época. Y es una sutil tentación actual caer en la dialéctica de contraponer mayores y jóvenes, inventar tensiones y problematizar situaciones claras y evidentes. No, no canonizamos viejos moldes. Sí veneramos y amamos la tradición de la Iglesia, manifiesta en el ejemplo y vida de grandes formadores sacerdotales como San Vicente de Paúl, Mosén Sol, San Antonio María Claret, el venerable Olier, San Carlos Borromeo. La fórmula estricta no en inventar contraposiciones artificiales entre tendencias viciosas, expresadas como “integrismo y progresismo” “aperturismo e inmovilismo”, sino en volver todos a las fuentes de la mejor escuela de formación, cuyo fruto siempre será un amor encendido al Sagrado celibato y a todas las virtudes sacerdotales. (ASOCIACIÓN DE SACERDOTES Y RELIGIOSOS DE SAN ANTONIO Mª CLARET)

Contentar a todos

La característica principal de los partidos en sí mismos es, pues, su carácter oligárquico. Es sabido que Robert Michels llegó a esta conclusión desmitificadora en su famoso estudio sobre el partido socialdemócrata alemán: en tanto socialista, era un partido de principios e ideas -ideológico-, pero representaba en la práctica los intereses de los oligarcas que lo dirigían, aunque tuviesen que acomodarlos a los de sus seguidores y posibles votantes o disimularlos. Tesis generalizable a todos los partidos de derechas y de izquierdas; y por supuesto, a los que dicen ser de centro para parecer neutrales, lo que significa casi siempre, que lo que les importa es contentar a todos para disfrutar del poder. (Dalmacio Negro – VERBO)

Estado de Bienestar

En vano el hombre levantará la mirada a las alturas y descubrirá con facilidad unas pocas leyes fundamentales, poderosísimas, dadas al mundo sideral por Dios, comprobará que el universo está y se mueve en un orden maravilloso; en vano meditará sobre la ley moral de los diez mandamientos, sublime sabiduría. El hombre se deja llevar por el ateísmo práctico. “Si Dios no existe debo cumplir las leyes que los hombres voluntariamente nos hemos impuesto para gozar más y mejor del Estado de Bienestar”. (Jaime Solá Grané – CASTIGOS DE DIOS)

“Intelectuales” anti-España

Entre “intelectuales” y artistas, muy mediáticos, se disputa el nivel cero de la reflexión y del debate intelectual. “La idea de España me la sopla (…) es una idea para los semicuras y fanáticos” afirma el filósofo, Fernando Savater; “Odio a España desde siempre” insiste el novelista Rafael Sánchez Ferlosio (hijo del teórico falangista y ministro Rafael Sánchez Mazas); “La marca España me trae sin cuidado” asiente con la misma elegancia, el escritor, académico, Javier Marías (hijo del muy seguidor de Ortega Julián Marías); “La historia de España es una gran mentira” remata el andalucista provocador Antonio Gala. (Traducción hecha por Maite Vaquero Oroquieta – RAZÓN ESPAÑOLA)

El poder procede de Dios

Ni Bonald ni Maistre defendieron el gobierno ejercido directamente por Dios, ni promovieron el gobierno de los sacerdotes, ni el gobierno bajo un mismo mando de las cuestiones políticas y religiosas. En modo alguno cayeron en “una verdadera divinización del Estado” como sostuvo Lacroix.

Bonald, como católico, al igual que Maistre, proclamaba que el poder procede de Dios y que sólo ese es poder legítimo, pero aclaraba que “no en el sentido de que el hombre que lo ejerce es nombrado por una orden visiblemente emanada de la Divinidad, sino porque está constituido sobre las leyes naturales y fundamentales del orden social del que Dios es autor. (Estanislao Cantero – VERBO)

 

 

 

 

 

 

 

El sufragio universal y la mayoría

-Es muy fácil demostrar que el sufragio universal (se presta a todas las martingalas. Y que ni siquiera las mayorías electorales son respetadas. Lo ilustraremos con ejemplos evidentes. En las elecciones del 16 de febrero de 1936, en España, durante la II República, se contabilizaron los siguientes resultados: Partidos de derecha (CEDA, Agrarios, Renovación Española, Tradicionalistas, Grupos independientes), 142 diputados. Partidos de Centro (Centristas, Lliga Catalana, Nacionalistas vascos, Radicales, Progresistas, diversos), 65 diputados. Partidos de Izquierda (Socialistas, Izquierda Republicana, Unión Republicana, Esquerra Republicana de Catalunya, otros grupos de izquierda catalana, comunistas, diversos), 266 diputados. Total de diputados de Derecha y Centro: 207. Total de diputados de Frente Popular: 266. Constituida la Cámara de esta manera, después de invalidar actas de diputados de Derechas y de Centro, la contabilización de los votos era ésta: votos de las Derechas y Centro: 4.910.000. Votos del Frente Popular: 4.356.000. O sea, que con 554.000 votos menos, el Frente Popular obtuvo 266 diputados. Y los partidos de Derecha y Centro, solamente 207. Lo que viene a demostrar que el sistema electoral es vicioso y falso cuando enfáticamente proclama gobernar en nombre de la mayoría. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)