Papa Francisco

“Queridos hermanos y hermanas, la página del Evangelio de hoy es un fuerte llamado a confiar en Dios, no se lo olviden, confiar en Dios, que cuida a todos los seres vivientes de la creación, provee el alimento a los animales y se preocupa de los lirios y de la hierba del campo. Su mirada benéfica y atenta vigila cotidianamente por nuestra vida. Esta procede bajo las amenazas de tantas preocupaciones que nos ponen en riesgo de perder la serenidad y el equilibrio; aunque esta angustia frecuentemente es inútil porque no logra cambiar el curso de los eventos. Jesús nos exhorta con insistencia a no preocupamos por el mañana, recordándonos que sobretodo tenemos un Padre que nos ama, que no se olvida jamás de ninguno de sus hijos: confiarse a él no resuelve mágicamente los problemas, pero nos permite afrontarlos con el ánimo justo, con coraje. Y soy valiente porque me confío a mi Padre que cuida todo y me quiere mucho.

Cardenal Zen Ze-Kiun

Soy un cardenal chino. No hay muchos cardenales chinos. Hay dos, ¡pero me tratan como si no supiera nada!

El cardenal golpea con sus puños la mesa mientras exclama: ¿Cómo pueden creer que conocen la situación mejor que yo? ¿O mejor que el arzobispo Savia Hon Tai-Fai, que es el número dos en la Congregación para la Evangelización? ¡Nosotros somos chinos! Llevamos muchos años en China, enseñando en los seminarios, viviendo allí y viendo lo que sucede con nuestros propios ojos. Y ellos no nos creen. No nos escuchan, ¡Es tan terrible!

Zen dice que los asesores del Papa parecen querer “tener éxito a cualquier coste” con un acuerdo Vaticano-Pekín. Pero el cardenal insiste en que la Iglesia no debe inclinarse ante ningún gobierno terreno.

Cardenal Robert Sarah

La cuestión de la inculturación no es principalmente la cuestión de cómo podemos hacer más africana o más asiática o más aborigen la liturgia. Lo divino irrumpe en lo humano no para hacerse encadenar por lo humano, sino para abrirlo, para purificarlo, para liberarlo, para transformarlo, para divinizarlo. Tengo muchas veces la impresión de que nos ocupamos más de cómo hacer más “adaptada” la liturgia que cómo ofrecer toda su riqueza. No podemos aprisionar lo divino en las categorías humanas,

El silencio es el clima interior, la actitud interior, la disponibilidad interior que hace fecunda la palabra de la Iglesia.

Cardenal Carlo Caffarra

La lectura de textos tomados de la Palabra de Dios nos da una conciencia perfecta de lo que realmente está sucediendo en el mundo, a lo largo de la historia de la humanidad, considerada profundamente. La historia de la humanidad es una confrontación entre dos fuerzas: la fuerza de atracción, cuya fuente está en el Corazón herido del Crucificado-Resucitado, y el poder de Satanás, que no quiere ser expulsado de su reino.

El área en la que tiene lugar el enfrentamiento es el corazón humano, es la libertad humana. Y el enfrentamiento tiene dos dimensiones: una dimensión interior y una dimensión exterior. Consideraremos brevemente la una y la otra.

Cardenal Carlos Osoro

El Concilio Vaticano II nos habla de proclamar la verdad sobre Dios y sobre el hombre en un mundo dominado por el materialismo y la ausencia de Dios. Tengamos el atrevimiento y la osadía de hacerlo con nuestras vidas. Poner a la Iglesia en misión, como describió el Papa beato Pablo VI en Evangelii nuntiandi y el Papa Francisco en Evangelii gaudium, es un reto. Es su misión en el mundo tal y como es el mundo hoy.

Obispo Demetrio Fernández

Nuestra diócesis cuenta con un buen equipo de profesores de religión. Profesionalmente capacitados, con buena pedagogía, el profesor de religión es también testigo ante los jóvenes de aquello que enseña. Los profesores tienen que ser personas de fe y de práctica religiosa. Un joven percibe inmediatamente si el profesor le habla de oídas o verdaderamente tiene experiencia de Dios y de la religión católica que están enseñando. Admiro y felicito a los profesores de religión que se han abierto camino entre sus compañeros de claustro, en ambientes a veces hostiles.

Obispo Luis Argüello

Al fondo de toda esta polémica aparece la familia y su erosión social. Es que la cuestión antropológica y la de la familia son la cara y cruz de la misma moneda, porque el origen de la vida, el crecimiento de la vida, la educación de la nueva vida, se realiza en el ámbito familiar. Por ello, al mismo tiempo que se cuestiona la antropología se cuestiona la familia. No solamente por la irrupción de nuevos modelos, que es lo que hemos vivido hasta aquí, sino que empieza a cuestionarse la familia como tal. La lógica individualista lleva consigo la incomodidad ante los vínculos fundantes (padre, madre, hijo, hermano), que no se negocian, sino que vienen dados. Ahora se plantea que los hijos, puedan ser educados por la tribu o por el Estado.

 

  1. PÍO X

4  Pascendi Dominici Gregis

Tales, hombres se extrañan de verse colocados por Nos entre los enemigos de la Iglesia. Pero no se extrañará de ello nadie que, prescindiendo de las intenciones, reservadas al juicio de Dios, conozca su doctrina y su manera de hablar y obrar. Son seguramente enemigos de la Iglesia, y no se apartará de lo verdadero quien dijere que ésta no los ha tenido peores. Porque, en efecto, como ya hemos dicho, ellos traman la ruina de la Iglesia, no desde fuera, sino desde dentro: en nuestros días el peligro está casi en las entrañas mismas de la Iglesia y en sus mismas venas; y el daño producido por tales enemigos es tanto más inevitable cuanto más a fondo conocen a la Iglesia.