Pablo

37  Pudor y castidad   

El pudor cristiano, afirmándolo positivamente, evita la caída en las tentaciones. “La mejor defensa es el ataque”. Dicho en otras palabras, el cristiano no ha de limitarse a no caer en las tentaciones del impudor. Tampoco ha de reducir su intento a no-escandalizar, sino que pretende expresar la santidad de Cristo al mundo en formas nuevas interiores y exteriores que iluminen la oscuridad del mundo con su bondad y su belleza. Por ejemplo, no ha de limitarse a no seguir las modas malas de vestir imperantes, sino que ha de crear estilos y modos nuevos. (José María Iraburu)

7  Para obispos masones 

Eliminad la música sacra, en particular el órgano. Introducid la guitarra, arpa judía, tambores, pataleo (hacer ruido con los pies) o “sagradas” risotadas en la iglesia. Esto distraerá a la gente de la oración personal y de las conversaciones con Jesús. Negad a Jesús el tiempo de llamar a los niños a la vida religiosa. Ejecutad, alrededor del Altar, danzas litúrgicas con vestimentas excitantes y teatros y conciertos. (EMPENTA)

Consenso

La guinda del buenismo rampante es olvidar el grave error que significa olvidar o negar los pecados y al mismo tiempo condenar el negacionismo de algo tan discutible como que el supuesto calentamiento climático sea debido al hombre, apoyándose en un pretendido consenso científico-globalista que ignora que hubo muchos cambios climáticos, incluso grandes glaciaciones antes del hombre. (Carlos González Flórez – EL PAN DE LOS POBRES)

Católicos sin representación política

Utilizado por los pastores de la Iglesia este lenguaje es una señal para los laicos que se dedican a la política de que “hay que girar a la izquierda”. Esto hace que ciertas opciones se vuelvan prácticamente imposibles para los políticos católicos, como el apoyo al libre mercado, la oposición al Estado-niñera o a la inmigración musulmana, el escepticismo con respecto al “cambio climático” y al papel de la ONU. Porque si toman tales posiciones, van a tener que decir cosas diferentes o contrarias a las que el mundo oye de parte de la Iglesia. Y así quedan desacreditados como políticos católicos, o bien quedan obligados a apoyar las causas de izquierda. Ésta es una de las razones por las que en tantos países con mayoría católica las elecciones las ganan los marxistas culturales y los católicos no pueden ni siquiera tener representación política en tanto tales. (María Virginia Olivera de Gristelli – AVE MARÍA)

El Ulipristal

Ahora, también los productores de otro “anticonceptivo de emergencia”, el Ulipristal acetato (EllaOne, la llamada “píldora de los cinco días después”) parecen haber aprendido la lección, y niegan que tenga un posible efecto abortivo. Sin embargo, es evidente que lo tiene, impidiendo el embarazo también si se toma cinco días después de la relación. Hace falta sólo un poco de sentido común para darse cuenta que no es creíble que tenga solamente efecto anticonceptivo. (Anna Fusina – ZENIT)

Egipto como misionera

Sobre el día a día en Egipto, la religiosa española afirma que el Evangelio prende entre los egipcios y que existen conversiones de musulmanes al cristianismo, “pero de esto no se habla porque es muy peligroso para quien lo vive y para los cristianos que los rodean”. Pero los frutos se manifiestan de otra manera. El contacto entre comunidades y el conocimiento mutuo derriba los muros del odio. Y para ella esto es suficiente para dar la vida en Egipto como misionera. (Javier Lozano/Rel – MERIDIANO CATÓLICO)

Ideología de género

En un artículo de opinión publicado en Posición.pe, titulado “Sobre la ideología de género”, la Dra. Puppo explica que “cuando los fetos se forman, poseen dos cromosomas sexuales, XX o XY según sean niña (XX) o niño (XY). Los genes contenidos en estos cromosomas determinan el desarrollo físico de los fetos. Así, los embriones desarrollan diferentes órganos según el sexo”. En la pubertad, se producen una serie de hormonas, testosterona si es varón o estrógeno y progesterona si es mujer, que influencian no solo la forma física como la persona se desarrolla, sino, una serie de características afectivas, psicológicas, etc. La científica subraya que “esto no es discriminación, es simple biología”. (Dra. Pamela Puppo – ACI PRENSA)