Isabel

La mentira de la democracia

Participar significa tomar parte. Y la participación de la sociedad en el gobierno se alcanza a través de la información, de la consulta y de la decisión. La mentira de la democracia del sufragio universal estriba en apoyarse sobre las muchedumbres corrompidas por los partidos político, sin ningún respeto a la Ley de Dios y al bien común. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

Buen orden social

Si, políticamente, Maistre y Bonald defendieron la religión católica como necesaria para el buen orden social, no por ello negaron la verdad intrínseca de la religión católica. Todo lo contrario de lo que defendería Comte. No hay motivo para reprochar que expusieran y defendieran los beneficios socia les de la religión católica y del catolicismo, ni que mostraran los males sociales y políticos causados por la falta de religión. ¿Hubiera sido mejor silenciar ese aspecto indirecto y derivado directamente de la doctrina católica? (Estanislao Cantero – VERBO)

Una fisura en la autoridad

Quizás en este aspecto se haya abierto una fisura en la autoridad de la Iglesia mutilando sumisión sobrenatural y convirtiéndola en un sistema de poder constitucional al servicio de clanes, partidos y los llamados grupos de presión cuya existencia es completamente ajena a las enseñanzas del Evangelio. (ASOCIACIÓN DE SACERDOTES Y RELIGIOSOS DE SAN ANTONIO Mª CLARET)

Contrariamente

Sería fastidioso nombrar aquí a todos los autores famosos que se han distinguido en el estudio y la interpretación del fenómeno nacional. Estos autores, firmemente unidos al ser y a la existencia de España, tenían en su mayoría convicciones de izquierdas. En el siglo XIX y a comienzos del siglo XX, eran monárquico-liberales, republicano-liberales, demócratas, incluso socialistas. Contrariamente a las ideas recibidas, solo una minoría de ellos defendía la visión “católico-tradicional de España”. (Traducción hecha por Maite Vaquero Oroquieta – RAZÓN ESPAÑOLA)

El infierno es gloria de Dios

El fin de Dios al crear al hombre no queda incumplido a causa de la multitud de hombres que, endurecidos, mueren en el pecado. Porque también el Infierno es gloria de Dios, de su justicia, como el Cielo lo es de su bondad y misericordia. Dios no es un fracasado. Pero Dios quiere que todos los hombres se salven. Por esto, el castigo de Dios, aparte de su finalidad esencial de recomponer el honor divino, tiene otro fin: que la contrariedad, dolor, tribulación, angustia… que todo castigo conlleva, haga despertar al hombre habituado al pecado. (Jaime Solá Grané – CASTIGOS DE DIOS)

Falsificación de la historia

Por eso decía Ranke que la historia es una obra de arte: hay que interpretarla, lo que no significa falsificarla como ocurre por ejemplo intensamente en España, donde “llevamos, dice Pío Moa, cuarenta años de embrutecimiento por la falsificación de la historia”, sea por ignorancia, sea por sectarismo, por negocio o para justificar la existencia de un enemigo al que tiene que combatir permanentemente como a Satán el sistema político establecido. Frecuentemente, las cuatro cosas juntas. (Dalmacio Negro – VERBO)

La mujer

Edith Stein

EI entendimiento es la luz que le ilumina el camino, y sin esa luz el sentimiento vacila constantemente; si el sentimiento prevalece sobre la inteligencia puede oscurecer su luz e inducir a una deformación de la imagen total del mundo así como de una cosa particular o de los acontecimientos e impulsar a la voluntad a una práctica errónea. Sus propios movimientos necesitan del control del entendimiento y de la dirección a través de la voluntad.