Montserrat

El lenguaje y manipulación

Para manejar al hombre y modelarlo arbitrariamente ofrece el lenguaje recursos arteros y poderosos, que urge delatar.

Por razones que expuse en la obra Estrategia del lenguaje y manipulación del hombre, el lenguaje es configurado por el hombre pero a su vez configura al hombre, orienta su búsqueda, vertebra su pensamiento, polariza su atención. Para ello cuenta con diversos recursos muy efectivos: el poder expresivo de los términos, la capacidad que tienen los esquemas mentales de situar el pensamiento humano en planos muy determinados de la realidad -a los que corresponde una metodología peculiar-, el impacto psicológico que producen ciertos planteamientos sobre las personas poco avezadas a las técnicas de lucha ideológica. El lenguaje -como el hombre- tiene el temible privilegio de poder ser veraz o falaz, de constituir un medio para convencer dialógicamente o vencer monológicamente. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

Comunismo, fascismo y liberalismo

Alguna vez he aventurado la opinión, al hacer el balance del siglo XX, de que la diferencia fundamental entre comunismo, fascismo y liberalismo es su planteo del enfrentamiento entre el Estado y el Capital. En el comunismo el Estado sustituye al Capital abolido; en el fascismo el Estado respeta al Capital pero lo pone a su servicio; en el liberalismo, el Estado se pone al servicio del Capital. (Aquilino Duque Razón Española)

Liberarse de Dios

El hombre actúa libremente para realizar el orden querido por Dios para el hombre mismo, que es su bien. Es libre, pero su libertad no es ni puede ser autonomía respecto del orden de la creación. Si el hombre quiere liberarse de Dios, termina también destruyéndose a sí mismo y la creación. O el hombre edifica con Dios y para Dios, o destruye. (José Luis Widow – Verbo)

Bando liberal

Erraban, pues, ideológicamente hablando, nuestros realistas, que identificaban la Religión con el antiguo régimen político, y reputaban impíos a los constitucionales; pero acertaban prácticamente hablando, porque en lo que se les quería presentar como mera forma política indiferente, veían ellos, con el claro instinto de la fe, envuelta la idea liberal. Esto sin contar con que los corifeos y sectarios del bando liberal hicieron todo lo posible, con blasfemias y atentados, para que no desconociese el verdadero pueblo cuál era en el fondo la significación de su odiosa bandera. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

No hay orden

Dicho con otras palabras: el sujeto moderno rechaza la idea de un orden del que él forma parte, convirtiendo tal orden en el resultado de su propia racionalidad, de la capacidad subjetiva personal para representarse las cosas en una organización que su subjetividad construye. (Juan Fernando Segovia – Verbo)

Estado sin límites

El Estado no tendrá límites arriba ni muralla abajo; y cuando quiera fijarlos, habrá de apelar a la irrisoria autolimitación de los puristas del monismo, de los partidarios de la soberanía única; es decir, el Estado, que no es abstracción, sino poder que se concreta en órganos que son personas, debe limitarse a sí mismo, aunque nadie pueda exigirle el cumplimiento de ese deber que no está fuera de su potestad. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)

Pobres pecadores

En cierta ocasión Jesús me hizo conocer que cuando le ruego por alguna intención que a veces me recomiendan, está siempre dispuesto a conceder sus gracias, pero las almas no siempre quieren aceptarlas. Mi Corazón está colmado de gran misericordia para las almas y especialmente para los pobres pecadores. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)