Papa Francisco

El remordimiento de la conciencia no es un simple acordarse de algo, sino una llaga. Una llaga que, cuando hemos cometido males en la vida, duele. Pero es una llaga escondida, no se ve; ni siquiera yo la veo, porque me acostumbro a llevarla y luego se adormece. Está ahí, algunos la tocan, pero la llaga está dentro. Y cuando esa llaga duele, sentimos remordimiento. No solo soy consciente de haber hecho mal, sino que lo siento: lo siento en el corazón, lo siento en el cuerpo, en el alma, lo siento en la vida. De ahí la tentación de taparlo para dejarlo de sentir.

Cardenal Antonio Cañizares Llovera

Vengo observando, desde hace tiempo, que es necesario esforzarnos todos en que las iglesias o templos sean de verdad casas de oración, que inviten a la adoración a Dios y a escucharle, a la contemplación y gozar de su presencia: sólo Él debe importarnos y solo a Él debemos la gloria y la alabanza que merece. Por esto, además del cuidado material de los templos con limpieza, belleza, orden, ornato debido, iluminación adecuada, sonoridad buena, habrá que cuidar muchísimo el silencio. Ya hice alguna advertencia sobre el silencio en mi Carta Pastoral sobre la Eucaristía “Haced esto en memoria mía”. A ella me remito. Pero quiero insistir aún más en el silencio debido para la oración, la escucha de la Palabra, para la adoración y la contemplación, para el recogimiento necesario, para el encuentro con Dios y consigo mismo. Este silencio se ve alterado con excesiva frecuencia e indebidamente en el rito de la paz, también al final de la celebración, y a veces incluso al entrar en el templo.

Cardenal Raymond Leo Burke

En mi patria al igual que aquí, predomina el fenómeno de la secularización, aunque todavía se conservan familias católicas de una profunda fe religiosa, que practican devotamente. Y allí donde hay cercanía entre estas familias, se forma una cierta hermandad social y espiritual. Todos nosotros, independientemente de nuestro estado vital, deberíamos fomentar la solidaridad entre familias que se esfuerzan en transmitir la fe y su práctica con integridad.

Cardenal Juan José Omella Omella

Los cristianos estamos llamados a no ceder al miedo, porque Jesucristo está continuamente con nosotros. ¿Por qué tendríamos que dejarnos dominar por el miedo? Con Jesús podemos llegar a ser capaces de superar los miedos que amenazan nuestra misión. Jesucristo es el Señor, el Señor de los señores. Nuestra fe en Jesús, cuando es verdadera, nos libera de todos los miedos y de la vergüenza. ¿Quién es más grande, más poderoso, más fuerte, más importante que Él? Él es Dios, ¡es el Creador! Es el Señor.

Cardenal Carlos Osoro Sierra

Todos los Santos, hombres y mujeres de todas las edades, niños, jóvenes, adultos, ancianos que se dejaron llenar la vida por la fuerza del Espíritu Santo y de la Palabra; en diversas circunstancias, esto los llevó a contagiar a sus contemporáneos y a los que vivimos hoy de Jesucristo, haciendo posible que viésemos obras del Señor expresamente manifestadas en sus vidas. Ellos reconocieron la verdad del ser humano en Cristo, creyeron en Él como su Salvador, vieron que solo el seguimiento de su persona daba pleno significado a sus vidas y siguieron sus pasos. Escucharon aquellas palabras que un día Mateo, el recaudador de impuestos, escuchó: “Sígueme”.

Obispo Giampaolo Crepaldi

Obispo - Giampaolo Crepaldi¿Hay en marcha una expropiación de los hijos?

Las democracias occidentales no se diferencian de los regímenes totalitarios. El niño es introducido en el “sistema”: es educado por profesores-funcionarios del estado, uniformemente instruidos por la universidad pública y los cursos de formación ministeriales; es precozmente psicologizado por funcionarios del estado, presentes ya en todas las escuelas; es precozmente sexualizado por funcionarios del estado a través de proyectos curriculares inderogables.

San PÍO X

  Pascendi Dominici Gregis  (30)

Semejantes quimeras las vimos ya reprobadas por el Concilio Vaticano. Cómo franquean la puerta del ateísmo, una vez admitidas juntamente con los otros errores mencionados, lo diremos más adelante. Desde luego, es bueno advertir que de esta doctrina de la experiencia, unida a la otra del simbolismo, se infiere la verdad de toda religión, sin exceptuar el paganismo. Pues qué, ¿no se encuentran en todas las religiones experiencias de este género? Muchos lo afirman.