Santa Catalina de Siena

Santa Catalina de Siena - Corona de espinas

 

Nuestro dulce Cristo quiere que se extirpen dos llagas que han corrompido a su esposa: favorecer arbitrariamente a los amigos y aduladores, y la demasiada indulgencia. Pero hay tres vicios que atormentan, sobre todo, el corazón de Cristo: la avaricia, la lujuria y el orgullo. Esta triple corrupción ha invadido a la esposa de Cristo, es decir, a los prelados, que sólo buscan las delicias de la vida, el aumento del poder y la abundancia de las riquezas.