Padre Martínez Cano, m.C.R.

San Enrique - Emperador* El dios de los democratistas es el Estado. La religión debe ser útil al Estado. La verdad y la religión deben estar supeditadas  al Estado.

* El capitalismo salvaje fue condenado por San Juan Pablo II. El capitalismo “civilizado” no es cristiano, si no se fundamenta en el Evangelio en la Doctrina Social de la Iglesia, en la Ley Natural.

* Un gobierno político mundial lucharía contra la Iglesia Católica hasta destruir su unidad. Jesús nos dice: “Estaré con vosotros hasta el fin del mundo”. A luchar contra los enemigos de la Iglesia, pero con paz en el alma.

* La propiedad privada es un derecho de Ley Natural. Ahora bien, la propiedad del empresario no es absoluta. Sus beneficios deben ser repartidos equitativamente entre sus empleados y los pobres que pasan hambre o no tienen medicinas.