Pablo

En la Escritura está bien claro la existencia del diablo

San Rufino de ForlimpopoliYo, para cortar, dije: “Mire, en la Escritura está bien claro la existencia del diablo”. Y me dice él: “Sí, todos recuerdan, ya sabe Vd., lo que dijo Jesús a San Pedro: Apártate de Mí, satanás, pero yo decía que las palabras del demonio, satanás, eran en sentido figurado, y no en sentido propio”. Yo le contesté así: “¿Vd., profesor de Sagrada Escritura, a mí, profesor de teología, arguye de esta manera? Pues le diré que si yo interpretase la Escritura como la interpretan vdes., apostataría inmediatamente de la Iglesia Católica, porque está más clara en la Escritura la existencia y actividad del demonio que la divinidad de Jesucristo”. Y se callaron y no dijeron nada. (P. Francisco de Paula Solá S.J.)

Pudor y castidad  (87)

La virginidad-el celibato se entienden a la luz del matrimonio. En efecto, el sentido más profundo del celibato evangélico ha de verse en la unión inmediata de la persona con Cristo Esposo. Jesús mismo dice que el camino del celibato-virginidad se toma “por amor de mi nombre”, “por amor de mí y del Evangelio”, “por amor al reino de Dios” (Mt 19, 29; cf 19, 12; Mc 10, 29; Lc 18, 29). Está claro, por amor a mí: el celibato es ante todo un enamoramiento de Cristo. (José María Iraburu)

Hacer frente al trabajo de auto-destrucción de la Iglesia

Obispo rivaliza con obispo, y debe decirse con toda honestidad de la Amoris que parece que “piensa diferente respecto a las mismas cosas en diferentes momentos” (ibid.). Como el mismo cardenal Sarah observa, nuestra presente crisis se ha agudizado por el hecho de que prelados de alto rango “rehúsan hacer frente al trabajo de auto-destrucción de la Iglesia a través de la demolición deliberada de sus fundamentos doctrinales, litúrgicos y pastorales. (Douglas Farrow)

Atormentaba la imagen de verse en el infierno

Apenas si alcanzó a tomar conciencia de las palabras de aquella mujer y menos se percató en un primer momento de lo que había puesto en su mano. Hacía ya algún tiempo que lo atormentaba la imagen de verse en el infierno, relató King en la Conferencia del pasado 28 de octubre. Cuando sus ojos se posaron en la imagen de la Santísima Virgen María, su conciencia se abrió y experimentó “el amor de Nuestra Señora”, dice Zachary, que lo rescató del infierno llevándolo directamente al corazón de Jesucristo. (Portaluz)

Fomentar experiencias (fenomenología)

Hay que fomentar experiencias (fenomenología) para que se pueda “sentir” a Dios. Nada de enseñar doctrina. Antiguamente, el Catecismo se enseñaba y se aprendía. Ahora prefieren que los niños no sepan nada y coloreen dibujitos fotocopiados. ¿Por qué? Porque no creen que haya nada que enseñar, porque no creen en la Santa Doctrina de la Iglesia, porque desprecian la Tradición. Porque “eso era antes”. “Ahora eso ya no vale para los nuevos tiempos”. Pero dice San Pío X en la Pascendi (4).  (Pedro L. Llera – INFOCATÓLICA)

Capitalismo salvaje

Combatimos, con razón, los desmanes del capitalismo salvaje, del consumismo y del espíritu mercantilista, pero no podemos olvidar las enseñanzas del Magisterio sobre el socialismo: “considérese como doctrina, como hecho histórico o como “acción” social, el socialismo, si sigue siendo verdadero socialismo, aun después de haber cedido a la verdad y a la justicia en los puntos indicados, es incompatible con los dogmas de la Iglesia católica, puesto que concibe la sociedad de una manera sumamente opuesta a la verdad cristiana (…) Aun cuando el socialismo, como todos los errores, tiene en sí algo de verdadero (cosa que jamás han negado los Sumos Pontífices), se funda sobre una doctrina de la sociedad humana propia suya, opuesta al verdadero cristianismo. Socialismo religioso, socialismo cristiano, implican términos contradictorios: nadie puede ser a la vez buen católico y verdadero socialista” (Pío XI, Encíclica Quadragesimo Anno, 116 y 120, 15 de mayo de 1931). (Obispo Dom Fernando Arêas Rifan)

Leales a la verdadera fe

La Realidad es: las personas que por años, no obstante todo tipo de discriminación y opresiones, permanecieron leales a la verdadera fe, bajo la autoridad del Papa, son ahora obligadas a la misma “prisión”, guiados por funcionarios del gobierno vestidos como ministros de Dios. Deben gritar todos juntos. “¡Viva China!” (zhongguo tianzhujiao) (Religión del Señor del Cielo) (Podrás no notar la contradicción, como cuando en vez de decir. “Iglesia católica china”. ¡Una Iglesia china independiente no es más una Iglesia católica! (Cardenal Joseph Zen Ze-Kiun, emérito de Hong Kong)