Montserrat

Conocen la verdad tarde

Santas Justa y RufinaPero yo no me dormí en absoluto, mi mente estaba cansada de lo que empecé a meditar sobre lo que había visto. Oh, almas humanas, conocen la verdad muy tarde. Oh, abismo de la Divina Misericordia, derrámate lo antes posible sobre el mundo entero, según lo que Tú Mismo has dicho. (Santa María Faustina Kowalska – Diario – La Divina Misericordia en mi alma)

La conciencia es un acto de juicio práctico

¿Qué es, entonces, la conciencia? La conciencia “es un acto de juicio moral práctico”. La conciencia es un acto que aplica “la ley que rige la acción, esto es, el fin y la regla de la acción en el contexto histórico y social en el que la acción se desenvuelve”. En este sentido, aunque puede decirse, por una cierta analogía, que la conciencia es ley -ya que es su aplicación al caso concreto- en estricto rigor, sin embargo, ella está sujeta a la ley. (José Luis Widow – Verbo)

Baja natalidad en España

Veamos: ¿quién habla en los grandes medios del problema de la baja natalidad en España como el gran problema económico y social de la nación? ¿Acaso este asunto no concentra en sí todo lo que de hoy apenas se puede hablar: defensa de la vida, de la familia tradicional, del optimismo social que demuestran los índices de natalidad elevados? Más aún, ¿no es la baja natalidad un síntoma de la pérdida de valores como la generosidad, el esfuerzo o el amor? (Blas Piñar Pinedo – Razón Española)

La fuerza del voto

Esta forma precaria de respeto puede aliarse con el género de violencia que implica el procedimiento de solucionar los problemas mediante la fuerza escueta del voto. En determinadas juntas y asambleas se permite a cada asistente ejercer su derecho a hablar, pero tal ejercicio se lleva a cabo con la “baja moral” que provoca la seguridad de que en rigor nada podrá alterar el signo de la votación. (Alfonso López Quintás – Manipulación del hombre en la defensa del divorcio)

Verdad consentida y vivida

Las instituciones son cuerpos asociativos autónomos enraizados y estables, en los que se inserta el individuo libremente a través de vínculos identitarios -históricos o naturales-, pero siempre cordiales, como le gustaba decir a Rafael Gambra. La lealtad a esos vínculos -qué es más fuerte que la buena fe contractual- va creando una especie de imaginario social que compone y recompone la verdad en sus distintos ámbitos. (Julio Alvear Téllez – Verbo)

Obligación de restituir

Es complicidad comprar fincas sagradas o de beneficencia sin el beneplácito de la Iglesia, aunque las saque a pública subasta la desamortización, como no se compren para devolverlas a su legítimo dueño. Es complicidad redimir censos eclesiásticos sin permiso del verdadero señor de ellos, aunque se presente muy lucrativa la operación. Es complicidad intervenir como agente en tales compras y ventas, publicar los anuncios de subastas, practicar corredurías, etc. Todos estos actos traen además consigo obligación de restituir en la proporción de lo que con ello se ha contribuido al inicuo despojo. (Sardá y Salvany – El liberalismo es pecado)

La Tradición

Esas libertades regionales tienen el paladín más esforzado en la Comunión Tradicionalista, y ellas son elementos esenciales de aquel programa que en el orden político nosotros defendernos; nosotros, que nos apoyamos en la tradición, creernos en esa realidad histórica que se ha fundado sin obedecer a más programas que el de la Iglesia católica, en el cuál, el plan y el arquitecto, como el principio de la creación, fueron un mismo ser, para que sirviese de bosquejo a la sociedad española. (Juan Vázquez de Mella – El Verbo de la Tradición)