Isabel

La memoria

San Equicio de Valeria - AbadPosesión de todas las cosas que se ha aprehendido y experimentado, que vale tanto como decir posesión de nosotros mismos toda vez que nos conocemos sola y exclusivamente por medio de nuestras experiencias históricas. Lo cual, a su vez entraña relación a su insistencia en que a la memoria incumbe someterla a un arduo proceso de purificación como lo enseña San Juan de la Cruz. (Elizabeth Wilhelmsen – VERBO)

“Capitalismo de Estado”

Ahora bien, ni las multinacionales ni el malvado capitalismo explotarían a los pueblos sin la connivencia de los gobiernos oligárquicos, cuyo ideal es, justamente, el “capitalismo de Estado”, que, éste sí, no es un fantasma: el Estado -que no ahorra sino que recauda impuestos y produce o fabrica dinero- y el capitalismo son connaturales, como observaron Schumpeter, Müller-Armack y otros. La esencia del capitalismo de Estado puede describirse sin necesidad de acudir a Lenin y otros camaradas con la conocida frase del condottiero Mussolini: “nada contra el Estado, nada fuera del Estado, todo para el Estado, todo a través del Estado”. Todo pertenece al Gobierno, cuando y como quiera. (Dalmacio Negro – RAZÓN ESPAÑOLA)

La mujer

Edith Stein

Debemos considerar la vida religiosa en esta relación sólo si es una auténtica actividad femenina y por qué. Esto depende no de aquella actividad externa, como la tienen la mayor parte de las congregaciones de los últimos tiempos como fin específico de la orden: son el cuidado de los enfermos, educación, etc., se trata simplemente en verdad dentro de la orden de lo mismo que afuera y en relación a esto ningún nuevo tipo de actividad femenina. A esto se añade siempre lo que diferencia la realidad de la mujer religiosa de sus colegas de profesión mundana, y la actividad específica de la vida religiosa que no tiene paralelo en la actividad profesional femenina: la oración y el sacrificio.

Mundo totalmente diferente

Sin el calvinismo, los medios nuevos de la industria habrían sido encauzados y disciplinados por la moralidad católica, y el mundo de hoy habría sido totalmente diferente de lo que es en realidad. Estos nuevos medios habrían servido al bien común de la sociedad, en vez de servir a los medios particulares de individuos y de grupos de presión. Pero el calvinismo desvió el nuevo progreso económico e industrial hacia una mentalidad y una psicología con una inseguridad interna, insistiendo en que el individuo, como tal, se enriqueciera y de esta manera simbolizara su salvación para todo el mundo y para sí mismo. (Frederick D. Wilhelmsen – VERBO)

Jueces perversos (63)

El profeta Daniel nos describe el juicio y condenación de aquellos dos jueces, perversos magistrados del pueblo: el justo castigo ya en este mundo. Grande es la responsabilidad de políticos, gobernantes y jueces que están al frente de una sociedad corrompida como ellos. Muchos políticos ya en este mundo reciben el castigo por las leyes anticristianas, e incluso antinaturales, que han aprobado. El político sabe bien que todo poder sin Dios corrompe. (Jaime Solá Grané)

Ley de la oferta y la demanda

Responde a toda la ideología liberal considerar que la libertad siempre es buena, justa y aceptable. Adam Smith nos presenta el “sano egoísmo individual” como el resorte máximo de toda la economía. Entonces, la economía, para los liberales no tiene límite alguno, ética ni regulación que no sea el progreso indefinido y la aplicación de la ley de la oferta y la demanda. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

Condición inamovible

¡Penitencia, penitencia, penitencia!, clamó el Ángel con voz fuerte. Y mientras Dios sigue castigando al mundo por sus crímenes, “por medio de la guerra, del hambre y de las persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre”, se espera, con la confianza melancólica de las palabras de Jean Madiran (Demain, le Pape), la consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María, la consagración de Rusia por el Santo Padre en unión con todos los obispos del mundo, condición divina, condición esencial, condición inamovible -porque Dios no se muda-, condición que los pueblos esperan ver cumplida para asistir entonces al ciertísimo triunfo final del Corazón Inmaculado de la Virgen Santísima. Demain, le Pape… (Ricardo Dip – VERBO)