La Virgen y BernardetteY ¿sus amigas vieron también la Señora?

¿Qué hicieron? ¿Gritaron?

Ellas no vieron nada, sólo Bernadette inmóvil parecía dormir estando despierta. Cuando volvieron a buscarla la creyeron enferma y les dió miedo. Ellas la socorrieron y vieron su amiga salir de un sueño, con sus ojos deslumbrados y triste de volver a la realidad. Ellas le preguntaron mil preguntas y la niña les explicó lo que ella había visto, después de haberles hecho prometer de no repetirlo a nadie.

¡Pero las niñas son habladoras!

¡Eso, eso! dice Antoñito, que lanza un grito de dolor porque su hermana le había pellizcado para vengarse de lo que ella pensaba una falsa acusación.

Mamá, sigue:

Antonia explica a su mamá lo que Bernadette les había confiado… y su mamá se enfadó y prohibió a su hija de volver a la gruta en donde parece ser que la Dama le había dicho de volver. Bernadette era muy obediente pero, atraída por una fuerza más fuerte que el miedo que tenía de que la castigasen, volvió a la gruta.

Y ¿vio de nuevo la Dama?

Sí, y sintió la misma felicidad.

Se olvida de todo y se queda en éxtasis y esto empezó 18 veces más.

¿18 veces? y su mamá no la vio nunca cuando iba a la gruta.

Sí, claro que sí, y no solamente su mamá.

El rumor de que Bernadette Soubirous veía algo en la gruta de Massabielle se extendió por todos los sitios, y cada vez, venía más gente, para contemplarla.

Algunos sentían un gran bienestar de ver la cara de la niñita. Pesaban que era una señal del Cielo y rezaban. Había otros que no creían nada y pensaban que Bernadette era una comediante, pero las autoridades empezaban a preocuparse.