José Guerra Campos - Joven

D. José Guerra Campos
El octavo día
Editorial Nacional, Torrelara, Madrid, 1973

“Hemos de esforzarnos (los sacerdotes) en exponer la palabra de Dios en su integridad y pureza. Porque, el que es simple depositario de una doctrina para trasmitirla a los demás, no tiene derecho a añadir, quitar o variar nada de ella… El hecho denunciado por el Papa también se da en nuestra diócesis, sin que sea necesario detenerse en demostrarlo” (Mons. Jubany, entonces obispo de Gerona, ahora arzobispo de Barcelona) (7).

“En publicaciones y, a veces, lo que es peor, en predicaciones, se vierten ideas que no se pueden justificar. Algunos divulgadores… tratan de sacarnos del camino de la tradición en cosas fundamentales, para conducirnos en otra dirección” (Mons. Delicado, obispo de Tuy-Vigo) (8).

“Quieren reformar la Iglesia desde su interior. Quieren transformar la fe misma de la Iglesia, a ser posible, sin que la conciencia de los fieles lo advierta” (Mons. Castán, obispo de Sigüenza-Guadalajara). (9).

“¡Cuántas verdades fundamentales están hoy marginadas de la predicación! ¡Y con cuánta frecuencia se proponen al pueblo proposiciones no admisibles o muy discutibles en sana doctrina! Los fieles se preguntan angustiados: ¿Dónde está el Evangelio auténtico? ¿A quién hemos de hacer caso? ¿A qué hemos de atenernos? “(Monseñores Pla y Gea, obispos auxiliares de Valencia) (10).

 Notas:

(7) Ídem, 2 de febrero de 1971.

(8) Ídem, 6 de enero de 1971.

(9) Ídem, 20 de febrero de 1971, dentro de un análisis detenido de la situación a la luz del documento papal antes citado.

(10) Alocución en el día de su consagración: ver Ecclesia, 19 de junio de 1971. Inmediatamente antes del párrafo transcrito: “Mientras se admite como dogma de fe la teoría de moda de cualquiera…, cuanto más estridente mejor, se pone en tela de juicio la enseñanza de los obispos y del mismo Papa… Con frecuencia se acude al Vaticano II para interpretarlo de acuerdo con ciertos prejuicios, o como si la Iglesia no hubiera celebrado otro concilio en toda su historia e, incluso, afirmando que está superado…”