Patrona de la región de León y de la ciudad de Pamplona – (España)

La Virgen del Camino es una advocación mariana de España. Es patrona de la región de León y de la ciudad de Pamplona. También da nombre a la localidad donde se encuentra su templo, La Virgen del Camino, forma parte del Camino de Santiago Francés y es centro de una importante romería en honor a San Froilán.

Según cuenta la leyenda el 2 de julio de 1505, fiesta de la Visitación, estaba un pastor de Velilla de la Reina, llamado Alvar Simón Fernández guardando su ganado y “entreteniéndose” con profundas reflexiones, cuando vio la imagen de nuestra Señora.

La Virgen le dijo: “Vete a la ciudad, avisa al obispo que venga a este sitio y coloque en lugar decente esta mi imagen, la cual ha querido mi Hijo se aparezca en este lugar, para bien de esta tierra”.

A lo que respondió el pastor: “Señora, ¿Cómo me creerán de que sois Vos la que me envía?”.

Y le dijo la Virgen: “Dame esa honda que tienes en la mano”. Y, tomándola en la suya, la Soberana Señora cogió una piedra pequeña, la colocó en la honda y la arrojó diciendo: “Di al obispo que encontrará esta piedra tan grande, que será señal suficiente de que yo te envío, y en el mismo en que hallaréis la piedra, es mi voluntad y la de mi Hijo que se coloque la imagen”.

Dicho esto, desapareció la visión. Allí se construyó la Ermita del Humilladero. 

El Santuario de la Virgen del Camino está situado en el pueblo de la Virgen del Camino, a 6 kilómetros de la ciudad de León, junto a la carretera León – Astorga, que es el camino francés de Santiago.

Es una imagen de la Virgen Dolorosa con el Hijo en los brazos y la cabeza del Cristo mirando hacia abajo.

La obra está realizada en madera de nogal. En la imagen no descubrimos una escultura artística, ni una escuela determinada. El artista, Roberto Herrera o Juan Alonso, realizó esta obra por el año 1514.

En la peana de la efigie se leen estas palabras del libro de las Lamentaciones, grabadas con caracteres góticos: “O vos omnes qui transitis per viam, attendite et videte si est dolor sicut dolor meus” (Oh vosotros, que pasáis junto al camino, atended y ved si hay dolor semejante al mío –Lam 1, 12-).

El cuerpo de Jesús se encuentra muerto sobre las rodillas de María, expresando ésta un dolor de Madre. Esta imagen tiene como característica peculiar que el Hijo muerto mira hacia el suelo, mientras que, en la mayor parte de las representaciones de la Piedad, Cristo mira hacia arriba.