SETENTA Y DOS MILLONES DE CATÓLICOS EUROPEOS BAJO EL YUGO COMUNISTA

Esta acción destructiva del comunismo la viene padeciendo nuestra Iglesia Católica en Europa. Setenta y dos millones de católicos la sufren hoy bajo el yugo del comunismo y aunque la unidad y fortaleza de su fe les presta la cohesión social para la resistencia, su situación impresiona hondamente a todo nuestro mundo católico, que conoce que lo que pasa hoy tras el “telón de acero” amenaza extenderse a muchas otras naciones.

El peligro principal se ha demostrado que penetra por la vía de la política y que es en ese campo donde es necesario defenderse. ¿Cuántos pueblos de Europa, que amaban la paz y la libertad, cayeron a través de su liberalismo en aquella terrible esclavitud? Sin embargo, España, que estuvo en igual trance, puede presentar hoy el siguiente balance: de aquel estado lamentable de la Iglesia bajo la República, con su Clero desunido y disperso, la religión perseguida, los templos saqueados, cuando no destruidos, las clausuras profanadas y muchas veces saqueadas, los bienes de la Iglesia confiscados o dilapidados y los propósitos de descristianización claros, hemos pasado en poco espacio al renacimiento de la fe, al establecimiento del Estado católico con el imperio de la ley divina, a la presencia de Cristo y de la religión en las escuelas, al levantamiento y multiplicación de los templos, al restableci­miento de los conventos, a la ampliación y renovación de los Seminarios, a la floración de vocaciones religiosas y a la moralización de las costumbres. En fin, al clima espiritual que ha reinado en estos veinticinco años.

(8-VII-1964: Cortes Españolas. —Inauguración VIH Legislatura).