Reina Isabel la Católica

JEAN DUMONT, Historiador francés

ISABEL LA CATÓLICA, LA GRAN CRISTIANA OLVIDADA

Respecto a los judíos

La expulsión de los judíos ha sido también duramente reprochada a Isabel recientemente. Conviene recordar un hecho a este respecto: Isabel garantizó a los judíos expulsados de España que podían transferir fuera de este país sus bienes o el valor de sus bienes, en particular, por medio de letras de cambio. Ahora bien, esta medida de justicia y de caridad es entonces una novedad en estas circunstancias. La expulsión de los judíos de Francia por Felipe el Hermoso, en 1303, se asoció al embargo total de sus bienes. En la gran ciudad francesa, la más cercana a España, Toulouse, se vio al ministro de Felipe el Hermoso, Nogaret, venir de París para dirigir él personalmente este embargo de bienes de los judíos en provecho del rey de Francia. Que no se tomen estas medidas en España por la voluntad de Isabel provoca el asombro de los contemporáneos, para los cuales los bienes de los judíos son bienes mal adquiridos, en particular por la usura ejercida a costa del pueblo cristiano. Así vemos que, hasta el papa, en su bula Si convenit de 1496, se asombra de esta generosidad de Isabel. La juzga excesiva, escribiendo, en los siguientes términos, laudatorios para los Reyes Católicos: ellos “han echado completamente a todos los judíos, dejándoles sus bienes, a pesar del increíble perjuicio que esta generosidad produce a los Reyes, y del daño a sus vasallos”. Así que se puede constatar que en la expulsión de los judíos hay también por parte de Isabel una caridad entonces excepcional y sorprendente. Es claro: decididamente es muy difícil dar a Isabel lecciones de cristianismo o de humanidad. Que se lo digan a aquellos que, con toda modestia, no lo dudamos, han comenzado recientemente a darle semejantes lecciones.