Pablo
Las Cortes de Cádiz
Efectivamente, las Cortes de Cádiz, cuyo fruto político fue la Constitución de 1812. Era la primera vez que se establecía un corpus legislativo de claro sentido anticatólico en la historia de nuestra patria. Las Cortes de Cádiz partían de una clara contradicción política e intelectual. Por un lado querían representar la voluntad de resistencia patriótica contra el invasor francés pero por otro se inspiraban en las ideas políticas de la Revolución Francesa y establecían un régimen que anunciaba un estricto laicismo y, una clara subordinación de la Iglesia al gobierno. (Javier Navascués)
El odio a Dios
Estamos ante un mundo nuevo, que augura ser extremadamente violento, tanto a nivel de nuestra civilización como a nivel intelectual. Es significativo que, cuanto más se abren las fronteras, más hemos de refugiarnos en nuestras casas. Es una situación de locura y no puede explicarse si no es por el odio de nuestros políticos y de sus cómplices, los periodistas que están imbuidos de las mismas ideas, la principal de las cuales es el odio a Dios. (Dr. Reynald Secher – AVE MARÍA)
Decisión libre y razonable por el matrimonio
Los novios forman una pareja mutuamente deudora de conocimiento, fe mutua, fidelidad, respeto, ayuda, comprensión, reciprocidad, amor y franqueza, pero es un período de prueba, preparación y avance, no un matrimonio, y por ello su lazo de unión puede ser roto. Este conjunto de cualidades, así como la posible ruptura de la relación mutua, constituye lo esencial del noviazgo, puesto que de este modo se permite a ambos prometidos decidirse libre y razonablemente por el matrimonio. (Pedro Trevijano, Pbro. – INFOCATÓLICA)
Pensar en Dios
Primero, por la supresión de las causas de exteriorización, mediante la mortificación de los sentidos y el silencio. Nada produce tan gran recogimiento como la costumbre de pensar en Dios y hablar con Él presente en nuestras almas y exponerle confiadamente todos nuestros sentimientos y necesidades. Y pregunta el beato Guillermo José de Chaminade: «¿Cuál es para nosotros el modelo de este espíritu? Es la augusta María, que no ha vivido más que para Dios solo, y que llevaba a Dios siempre en Ella, con una perfecta sumisión a sus voluntades» (Escritos fundacionales 233). (P. Ramón Olmos mCR. – AVE MARÍA)
Un ambiente paganizado
En muchos ambientes, por desgracia, existe una cierta confusión acerca de los criterios morales en las relaciones afectivas entre novios, y no sólo por parte de los mismos interesados, sino también en los padres y educadores. La fuerte presión de un ambiente paganizado hace que incluso personas que han recibido una buena formación doctrinal, lleguen a pensar -quizá no del todo conscientemente- que las normas morales sobre el modo de comportarse en el noviazgo «ya no son tan exigentes como antes», o que hay que ser condescendientes con ciertas prácticas bastante generalizadas, que no son conformes a la ley de Dios. (Michele Díaz – AVE MARÍA)
Permanecer en silencio
Nuestra vida también será una vida silenciosa y la oración un hablar a Dios «con mi callado amor, el lenguaje que Él más oye» (san Juan de la Cruz). Nuestra tarea más importante consiste en permanecer en silencio ante este gran Dios, en silencio con nuestros deseos como también con nuestra lengua. «Hacer y padecer, todo envuelto en silencio: el alma que presto advierte en hablar y tratar, muy poco advertida está en Dios; porque cuando lo está, luego con fuerza la tiran de dentro a callar y huir de toda conversación» (san Juan de la Cruz, carta a las carmelitas de Beas, 22-11-1587). (TRINIDAD Y LIBERACIÓN)
El padre Solá habla del demonio (18)
La ciencia moderna tiene la tendencia de quererlo explicar todo por medios naturales. Como en realidad se ha llegado a un dominio de la ciencia extraordinario se ha llegado hasta lo que jamás se habría podido soñar, ya que se creen que todo son misterios de la naturaleza. Y lo que ahora nosotros hacemos y los antiguos no lo habrían sabido explicar, aquello lo habrían tenido como un milagro y nosotros lo estamos haciendo. Bueno, es verdad. Pero también hemos de mirar las cosas cómo las hacemos nosotros y cómo las hacen cuando hacen un milagro. (P. Francisco de Paula Solá S.J.)
Pudor y castidad (102)
Una buena esposa ordena todos los elementos de su vida -trabajos, casa, vestidos, aficiones, viajes, amistades- siempre en función del amor a su marido; y ésta es, evidentemente, la actitud espiritual que deben tener la virgen y el célibe consagrados a Cristo. (José María Iraburu)
Los gobiernos europeos gestionan las sociedades para convertirlas en una máquina de hacer dinero, con el que te dirigen a la desazón, pierdes la identidad, te adoctrinan en falsas ideologías a cambio de una supuesta buena vida, como se le da al ganado para que den una buena carne, te das cuenta de que la democracia está llegando a su fin de ciclo, sin ideas, sin moral, solo con la ética para blanquear la falta de conciencia de sus dirigentes. (HISPANIDAD)
Tomando la parte por el todo, tomando la expresión pacífica como muestra de justicia, acaban con el gran pacifista moderno: Mahatma Ghandi, el icono del pacifismo contemporáneo que provocó la descolonización más sangrienta de todo el siglo XX, más que la de Israel y Palestina. Y la cosa acabó en lo opuesto a lo deseado por Ghandi: tres países en lugar de uno, uno empobrecido para los restos y los otros dos en tensión, cuando no, guerra permanente. (HISPANIDAD)
Como se acerca el Día de la Hispanidad, 12 de octubre, en breve empezaremos a escuchar tontunas sobre el genocidio hispano. Pues bien, los españoles debemos estar orgullosos de la conquista y evangelización de América: no éramos racistas ni lo somos hoy. Por eso, inventamos el mestizaje, no la liquidación de una raza y su sustitución por la de los conquistadores, como hicieron los británicos. No existe la raza anglo-india, pero sí existe la raza hispana. (HISPANIDAD)
El estado de gracia es la vida de Cristo en el alma hasta poder decir con san Pablo: «No soy yo quien vivo, sino Cristo quien vive en mí» (Gal 2, 20). Quien comete un pecado mortal expulsa a Jesús de su alma. Quien peca venialmente no le expulsa, pero le aflige voluntariamente. Si amamos a Jesús nos esforzaremos en hacer pasar a nuestras almas sus modos de pensar, de sentir, de querer y de obrar. «A los principiantes, a los que ya van progresando y a los perfectos, lo que más les mueve a hacer esfuerzos es el amor a Jesús». El trabajo espiritual consiste en mirar incesantemente a Jesús para imitarle hasta que Él quede reproducido en nosotros. (P. Ramón Olmos mCR. – AVE MARÍA)