Contracorriente

~ Blog del P. Manuel Martínez Cano, mCR

Contracorriente

Publicaciones de la categoría: Hispanoamérica. La verdad

Hispanoamérica. La verdad 79

13 lunes Ago 2018

Posted by manuelmartinezcano in Hispanoamérica. La verdad

≈ Deja un comentario

Una Epopeya misionera

Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R

Pío XII, Papa de la Hispanidad (4)

Virgen Inmaculada y Jesús SacramentadoElevado al Solio Pontificio, el Papa Pacelli tuvo muchas ocasiones de manifestar públicamente el soberano concepto que se había formado antaño de la empresa que regeneró el continente americano convirtiéndolo a la fe católica. Empresa que el sabio Pontífice gustaba llamar “epopeya misionera”.

Unas veces toma ocasión Pío XII—para compartir su criterio—de la recepción en el Vaticano de los nuevos embajadores enviados por las naciones de Hispanoamérica, que en este período inician o estrechan sus relaciones diplomáticas con la Santa Sede.

Otras veces aprovecha la buena coyuntura que le brindan los Congresos Eucarísticos o Marianos de los pueblos transoceánicos. Sabido es que en estos últimos decenios tales asambleas han tomado gran auge y solemnidad en todos los países católicos y particularmente en Iberoamérica. Pío XII dirige en estas circunstancias al Nuevo Mundo cálidos mensajes radiados en que realza siempre alguno de los temas de la Hispanidad. ¡Tan ligada está a la historia y tradición de estas naciones la devoción a la Hostia Santa y a la Virgen Inmaculada!

Ensalza también el Papa el carácter apostólico de la conquista de América, en los discursos y radiomensajes que, por diversos motivos, dirige a España y a los españoles.

En general, se puede decir que es raro el discurso pronunciado por Pío XII en lengua castellana en que no recuerde oportunamente “las providenciales carabelas de España” o sus “ansia misioneras” o el “alegado de fe y civilización” que entregó a América, etc.: parece como si el Papa tuviera un especial interés en esclarecer y asentar esta verdad histórica.

Se diría que se trata de una convicción profunda, que Pío XII juzga necesario exponer a un mundo que en gran parte ha mamado, en la escuela laica, el veneno de la Leyenda Negra. A un mundo que renegando, en amplios sectores, de la historia y de la tradición católica que le hizo un día grande, se ha desviado por los mezquinos derroteros del indiferentismo y del liberalismo de los poderes públicos. El Papa ve que es necesario, para la causa de la religión y de la paz, que esos pueblos, arrastrados hace más de un siglo por los espejismos traidores de la falsa libertad, vuelvan a encontrarse a sí mismos, y sean fieles a su propio ser, que es el ser cristiano a machamartillo. No se trata de trabar entre ellos utópicas uniones políticas, ni aun de instaurar en su seno determinados regímenes sociales o políticos. No; se trata únicamente de que Hispanoamérica torne a su manera de ser católica, al concepto cristiano de la política, de la sociedad y de la vida que informara otro tiempo al vasto imperio español. Ese fue, como comprobaremos, el deseo íntimo del Papa al dirigir a América su autorizada palabra, para tratar de la Hispanidad.

Quizá también el afán de Pío XII al reivindicar el ideal misionero que presidió la colonización americana provenía de su gran sentido de la justicia, que no podía soportar por más tiempo ver calumniada una gesta que no tiene igual en los fastos del Catolicismo, y aun de la Humanidad.

No es improbable, además, que Pío XII quisiera presentar a las naciones modernas, colonizadoras el ejemplo de una civilización esplendorosa, germinada en tierras coloniales al calor de instituciones íntegramente cristianas. Y es que la obra de España en América, a pesar de sus deficiencias y errores accidentales, es, en realidad, en su conjunto, modelo de colonizaciones cristianas. Ya que en ella el Estado y todo un pueblo se proponían conjuntamente—como fin principal de sus anhelos y trabajos—cristianizar y elevar cultural y moralmente las razas que conquistaban (155).

(155) Ramiro de Maeztu previo seguramente la caída de los modernos imperios coloniales, cuando, escribía proponiendo a las metrópolis europeas que aplicasen—para evitar la prematura separación de territorios aún no ganados a la civilización cristiana—el ejemplo de España, colonizadora a lo católico: “Pues bien, este Estado teocrático—el más ignorante, el más supersticioso, el más inhábil y torpe, según el juicio de la prensa revolucionaria—acaba por lograr lo que ningún otro pueblo civilizador ha conseguido, ni Inglaterra con sus hindúes, ni Francia con sus árabes, sus negros o bereberes, ni Holanda con sus malayos en las islas de Malasia, ni los Estados Unidos con sus negros o indios aborígenes: asimilarse a su propia civilización cuantas razas de color sometió. Y es que en ningún otro país ha vuelto a producirse una coordinación tan perfecta de los poderes religioso y temporal, y no se ha producido por la falta de una unidad religiosa, en que los Gobiernos tuvieran que inspirarse.

Estas cosas no son agua pasada, sino el ejemplo y la guía en que ha de inspirarse el porvenir. Pueblos tan laboriosos y sutiles como los de Asia, y tan llenos de vida como los de África, no han de contenerse eternamente con su inferioridad actual. Pronto habrá que elegir entre que sean nuestros hermanos o nuestros amos, y si la Humanidad ha de llegar a constituir una sola familia, como debemos querer y desear, y este es el fin hacia el cual pudieran converger los movimientos sociales e históricos más pujantes y heterogéneos, será preciso que los Estados lleguen a realizar dentro de sí, combinando el poder religioso con el temporal, al influjo de este ideal universalista, una unidad parecida a la que alcanzó entonces España, porque sólo con ésta coordinación de los poderes se podrá sacar de su miseria a los pueblos innumerables de Asia y corregir la vanidad torpe y el aislamiento de las razas nórdicas, por lo que el ejemplo clásico de España no ha de ser meramente un espectáculo de ruinas, como el de Babilonia y Nínive, sino el guion y el modelo del cual han de aprender todos los pueblos de la tierra” (Defensa de la Hispanidad, pág. 95).

Hispanoamérica. La verdad 78

06 lunes Ago 2018

Posted by manuelmartinezcano in Hispanoamérica. La verdad

≈ Deja un comentario

Una Epopeya misionera

Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R

Pío XII, Papa de la Hispanidad (3)

Din Isidro Gomá y Tomás - Arzobispo de ToledoLa jornada del 12 de octubre, tercera del Congreso, se dedicó —con el nombre de Día de la Raza— a enaltecer los valores espirituales de la Hispanidad, y a intensificar los lazos fraternales que unen a los pueblos de origen hispánico.

Entre los actos organizados con este motivo, se destacaba en el programa la Asamblea oficial, que tendría lugar por la tarde en el monumental teatro Colón, y en la cual habría de hacer uso de la palabra el Arzobispo de Toledo y Primado de España, doctor Isidro Gomá. El Cardenal Legado asistiría al solemne acto.

Llegada la hora de la sesión, bajo la presidencia del Cardenal Pacelli y del Primado de España, se reunieron numerosos cardenales, arzobispos y obispos de toda Hispanoamérica y de otras partes del mundo. El general Justo, Presidente de la República Argentina, ocupaba un puesto de honor. Asistía a la solemne Asamblea lo más selecto de la aristocracia americana, que abarrotaba el amplio local.

“La presencia del señor Arzobispo de Toledo —dice un periódico barcelonés de la época— fue saludada con una manifestación de entusiasmo. El Dr. D. Isidro Gomá, con su elocuencia característica, dirigió un filial saludo al Papa… Saludó después a su eminencia el Cardenal Pacelli, el cual, en su calidad de Legado, representa en el Congreso la misma persona del Papa. Después saludó también al Excmo. Sr. General Justo (Presidente de la República Argentina)… Saludó a todos los arzobispos y obispos presentes, y al pueblo argentino, que con ocasión del Congreso Eucarístico ha demostrado a todo el mundo su hospitalidad, su patriotismo y su religiosidad.

Recordó que tal día era la fiesta de Nuestra Señora del Pilar, origen del espíritu cristiano de España, y día en que Colón descubrió América…”

Después, el gran orador pasó a tratar el tema que se había propuesto. “Apología de la Hispanidad” intituló su magnífico trabajo, en el que, con el profundo y sereno pensamiento y el estilo brillante que caracterizaba al insigne prelado, demostró a los pueblos de América la grandeza y sublimidad de la epopeya cristiana que les llevó la vida sobrenatural.

La exposición del doctor Gomá dio un amplio impulso a la corriente, nacida ya a principios de siglo, de vuelta —por parte de los pueblos americanos— a sus tradiciones hispánicas, que tan ligadas están de hecho con su retorno a los principios cristianos, sociales y políticos. Con este fin seguramente, el sobrenatural hombre de Dios echó sobre sus hombros de prelado católico y Primado de las Españas la responsabilidad de tratar tan delicado tema, en un mundo orientado aún en gran parte hacia horizontes diversos.

La prensa argentina llamó al trascendental discurso del Arzobispo de Toledo “la encíclica de la Hispanidad”. En efecto, dada la inmensa autoridad del doctor Gomá, sus palabras tuvieron gran repercusión en todo el mundo hispanoamericano.

*    *    *

Por lo que toca al Cardenal Pacelli, que presidía la Asamblea, se interesó vivamente por las ideas que expuso el Primado de España en su magistral apología. Años más tarde, elegido ya Papa, Pío XII había de inspirarse en las ideas del Cardenal Gomá para redactar sus autorizados discursos pontificios en torno a temas de la Hispanidad. A la verdad, un estudio atento de los textos de Pío XII comparados con el trabajo del Arzobispo de Toledo, lo prueba sin dificultad.

Radio Vaticano también, cuando, bajo el Pontificado de Pío XII, quiso unirse a los pueblos de habla española —el 12 de Octubre de 1946— para conmemorar la fiesta de la Hispanidad, tomó del discurso del Cardenal Gomá una buena parte de su mensaje. Para convencerse, basta una simple lectura de ambos textos: no sólo se encuentran en ellos idénticos conceptos, pero aun a veces las expresiones son las mismas.

Todo lo cual —dicho sea de paso— garantiza el valor del pensamiento del gran Cardenal de Toledo, el cual, reasumido por el Faro de la verdad, se reviste de nuevos y altísimos resplandores; de verdad y autoridad.

El Congreso Eucarístico de Buenos Aires —que puso al Legado en contacto vivo con los pueblos hispanoamericanos— dejó una profunda huella en la memoria del Cardenal Pacelli. Más tarde, refiriéndose a aquellos días pasados en la espléndida Argentina, “Legítima heredera del rancio y catolicísimo espíritu hispánico”, afirmaría que fueron “una de las más inolvidables etapas” que la Providencia quiso poner en su camino.

Sin duda, la esclarecida inteligencia de Pío XII penetró a través de la presente realidad católica de los pueblos de habla española, la grandeza de la obra apostólica que había sido capaz de engendrar tan fieles y preclaros hijos de la Iglesia.

Hispanoamérica. La verdad 77

30 lunes Jul 2018

Posted by manuelmartinezcano in Hispanoamérica. La verdad

≈ Deja un comentario

Una Epopeya misionera

Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R

Pío XII, Papa de la Hispanidad (2)

Hispanoamérica - Congreso Eucarístico Buenos Aires

El Pontífice, de venerada memoria, que dirigió el rumbo de la Barca de Pedro durante los veinte años anteriores a Juan XXIII, ha sido calificado por sus contemporáneos con gloriosos títulos: “El Papa de la paz”, “La luz del mundo”, etc.

Pío XII no merece menos el título de Papa de la Hispanidad. Su esplendorosa doctrina sobre la epopeya misionera y colonial que conquistó a todo un mundo para Cristo, así como sus preciosas observaciones sobre la naturaleza, características y porvenir religioso de la Hispanidad, le hacen acreedor a tan hermoso título. El lector lo comprobará, y quedará maravillado al percatarse de este nuevo aspecto de la portentosa enseñanza del llorado Pontífice. Aspecto digno de un estudio especial, que hasta ahora no habíamos encontrado realizado y que forma la cuarta parte de este trabajo.

*    *    *

Cuando el Cardenal Pacelli fue elevado a la Cátedra de San Pedro, en marzo de 1939, se encontraba en felicísimas condiciones para llegar a ser el Papa de la Hispanidad.

El admirable conocimiento que poseía de la lengua castellana le abría las puertas de un mundo y de unas culturas peculiares que él había de conocer tan cabalmente.

Su reconocido talento natural para penetrar con luminosa mirada—y exponer con claridad y decisión—lo que constituye la esencia o el meollo de las cosas, le facilitaría la tarea de distinguir el sentido fundamental de la dominación española en América y sus resultados, de lo que pudo haber de imperfecto y abusivo en la obra.

Además, la Providencia deparó al futuro Papa Pío XII la ocasión de visitar personalmente una parcela destacada del mundo hispánico. En octubre de 1934, el Cardenal Pacelli, Secretario de Estado de Pío XI, asistió como Legado Pontificio al XXXII Congreso Eucarístico Internacional, celebrado en Buenos Aires.

A este “primer encuentro con aquella parte de la grey del Señor, tan importante”, el Cardenal Pacelli, ya Papa, le calificaría de providencial: “Nos reconocemos un designio especial de la divina Providencia el que, antes de poner sobre Nuestros débiles hombros el peso y la responsabilidad del supremo ministerio pastoral, Nos haya unido en contacto vivo y todavía eficaz con los pueblos de la América Latina”.

El Cardenal Legado tuvo ocasión, en aquellas memorables jornadas, de hablar con numerosos prelados hispanoamericanos. Contempló con gran agrado las manifestaciones de piedad sincera y fe arraigada de todos aquellos pueblos, que se habían dado cita en la ciudad del Plata para honrar al Dios Eucaristía y dar testimonio de su fe. Admiró, en fin, la realidad católica de todo un continente, “la piedad y sincera devoción de una estirpe”, como él mismo dirá después. Quedó impresionado al contemplar aquel “formidable bloque católico, que por sus dimensiones, por su población, por la robustez de su fe y por el porvenir espléndido que presagia, representa hoy en todos los órdenes, pero especialmente en el religioso, una de las grandes esperanzas del mañana”.

Hispanoamérica. La verdad 76

23 lunes Jul 2018

Posted by manuelmartinezcano in Hispanoamérica. La verdad

≈ Deja un comentario

Una Epopeya misionera

Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R

Pío XII, Papa de la Hispanidad (1)

Papa Pío XII - Cardenal Domenico Tardini“Mientras una malvada falange de hombres trama arrojar al mundo en profundas tinieblas, el Sumo Pontífice Pío XII, vengador y guardián de la salvación humana, sin amilanarse por ninguna fatiga ni dejarse engañar por ningún sofisma, presenta a todos los hombres la antorcha de la más cierta verdad”.

(Osservatore Romano, 11-III-1957.)

“Pío XII tenía su método, sabía bien que no tenía el don de la improvisación. Cada discurso era para él una ocupación seria y una seria preocupación.

Su trabajo era triple: la preparación, la redacción, la recitación…

La preparación comprendía, ante todo, el estudio. Los temas eran los más dispares: religiosos, morales, sociales, pedagógicos, jurídicos, científicos, filosóficos, históricos; deporte, economía, industria, astronomía, astronáutica, política nacional e internacional; una gama casi sin límites. Para estudiar, Pío XII escogía las publicaciones más recientes y más autorizadas. Si era preciso las encargaba al extranjero.

Todo este material—a menudo muy copioso—era examinado y valorado muy cuidadosamente por él…

Al tormento de la preparación seguía el de la redacción del discurso. Aquí se manifestaba una vez más el ideal de Pío XII: tender a la perfección hasta en los detalles. Su extraordinario conocimiento de las lenguas le ponía en condiciones de escribir corriente y correctamente varios idiomas. A este fin, entraban en acción los diccionarios, los más célebres, los más completos, los más recientes.

Todos recuerdan que Pío XII, en los primeros años de su pontificado, recitaba de memoria sus discursos… La memoria del Papa jamás se atenuó. Pero el uso de los micrófonos le aconsejó preferir la lectura. También esta lectura era bien preparada, de modo que daba a cada frase la expresión justa.

Todo este enorme complejo de esfuerzos y de fatigas contribuyó a minar la salud del gran Pontífice…

Sobre este campo de batalla, que era el campo de su apostolado, Pío XII cayó gloriosamente”.

(Cardenal Tardini, 20-X-1959.)

“No tengo necesidad de dejar un testamento espiritual, porque los numerosos actos y discursos, emanados de mí, y pronunciados por necesidades de oficio, bastan para dar a conocer a quienes lo quisieren mi pensamiento en torno a las diferentes cuestiones religiosas y morales”.

(Pío XII, de su testamento.)

Hispanoamérica. La verdad 75

16 lunes Jul 2018

Posted by manuelmartinezcano in Hispanoamérica. La verdad

≈ Deja un comentario

Una Epopeya misionera

Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R

Los Papas de la colonización (1825 – 1939) (17)

Pío XI

Papa Pío XI - sentadoY, para acabar la serie de Pontífices anteriores a Pío XII, presentamos a nuestros lectores unos párrafos de un sentido discurso de Pío XI. Fue pronunciado correspondiendo al que, en nombre de la nación española, le dirigió el rey Alfonso XIII, en la visita que le hizo en 1923, acompañado de su esposa y del primer ministro.

El gran Papa tiene en sus palabras un delicado recuerdo para la “maravillosa epopeya de aquellas navegaciones que tan vastos campos de benéficas y pacíficas conquistas abrían a la fe católica en el Nuevo Mundo”.

“El hecho de que vos, con sentimiento y palabras dignas de vuestro grande y santo predecesor Fernando el Católico, os preciéis de este título verdaderamente glorioso, y os enorgullezcáis al ser soberano de un pueblo a quien ninguno ha superado, como es verdad que ninguno le superó, en su adhesión a la fe católica y a esta Santa Sede, a quien vos, al mismo tiempo que vuestro pueblo, os ofrecéis con fe y con ardor, como cruzados verdaderos para la defensa de la Santa Causa de Dios y de su Iglesia, todo esto Nos conmueve con una emoción tan sentida y profunda como alegre y consoladora. Nos no Nos gloriamos menos (que vos), ni estamos menos orgullosos, paternalmente orgullosos, de contar en la inmensa familia que Dios, en los benditos arcanos de su misericordia y de su consejo, se dignaba confiar a Nuestro corazón y a Nuestra solicitud… a aquel pueblo que el tan antiguo e innato heroísmo, desplegaba ya en los días lejanos de Viriato, Numancia y Sagunto, lo renovaba y consagraba con la sangre de Fructuoso, Paciano y Hermenegildo, Eulogio, Álvaro y tantos otros gloriosos mártires de la fe católica, como más tarde en las santas batallas de la Reconquista, y después de nuevo en las orillas del Elba y en Lepanto, y también en la maravillosa epopeya de aquellas navegaciones que tan vastos campos de benéficas y pacíficas conquistas abrían a la fe católica en el Nuevo Mundo y en muchas partes del mundo viejo”.

← Entradas anteriores
Entradas recientes →
marzo 2026
L M X J V S D
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  
« Sep    

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Unión Seglar de San Antonio María Claret

P. José María Alba Cereceda, S.I.

palba2

Archivos

Categorías

  • Artículos (1.171)
  • Artículos – Contracorriente (919)
  • Carta Dominical (118)
  • Chispicas (266)
  • Cosicas (108)
  • De Hispanoamérica (1)
  • Dominicas (266)
  • El Coladero (1)
  • El nacimiento de la España moderna (75)
  • Francisco franco (176)
  • Guerra Campos (286)
  • Hemos leído (99)
  • Hispanoamérica. La verdad (192)
  • Historia de España (57)
  • Hitos (175)
  • Imagén – Contracorriente (132)
  • La Iglesia vive de la Eucaristia (22)
  • La voz de los santos (154)
  • Magisterio (38)
  • Meditaciones de la Virgen (174)
  • Mensajes de fe (214)
  • Miguicas (265)
  • Mojones (184)
  • Mostacicas (265)
  • Noticas (10)
  • Oraciones (391)
  • P. Manuel Martínez Cano (736)
  • Padre Alba (268)
  • Palabras de Dios (94)
  • Para pensar (27)
  • Pensamientos (99)
  • Pensar es sano (111)
  • Sabaticas (266)
  • Santos (111)
  • Semillicas (265)
  • Sintonía con la jerarquia (184)
  • Uncategorized (1.327)
  • Vida mixta (13)
  • Vida religiosa ayer, hoy y mañana (22)

Ejercicios Espirituales predicados por el P. Cano

Meditaciones y Pláticas del P. José María Alba Cereceda, S.I.

Varios volumenes de apóx. 370 páginas. Precio volumen: 10 €. Pedidos: hnopablolibros@gmail.com

Twitter Papa Francisco

Mis tuits

Twitter P. Cano

Mis tuits

“Espíritu Santo, infúndenos la fuerza para anunciar la novedad del Evangelio con audacia, en voz alta y en todo tiempo y lugar, incluso a contracorriente”. Padre Santo Francisco.

"Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la construyen. (Salmo 127, 1)"

Nuestro ideal: Salvar almas

Van al Cielo los que mueren en gracia de Dios; van al infierno los que mueren en pecado mortal

"Id al mundo entro y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado" Marcos 16, 15-16.

"Es necesario que los católicos españoles sepáis recobrar el vigor pleno del espíritu, la valentía de una fe vivida, la lucidez evangélica iluminada por el amor profundo al hombre hermano." San Juan Pablo II.

"No seguirás en el mal a la mayoría." Éxodo 23, 2.

"Odiad el mal los que amáis al Señor." Salmo 97, 10.

"Jamás cerraré mi boca ante una sociedad que rechaza el terrorismo y reclama el derecho de matar niños." Monseñor José Guerra Campos.

¡Por Cristo, por María y por España: más, más y más!

www.holyart.es

Blog de WordPress.com.

  • Suscribirse Suscrito
    • Contracorriente
    • Únete a otros 279 suscriptores
    • ¿Ya tienes una cuenta de WordPress.com? Inicia sesión.
    • Contracorriente
    • Suscribirse Suscrito
    • Regístrate
    • Iniciar sesión
    • Denunciar este contenido
    • Ver el sitio en el Lector
    • Gestionar las suscripciones
    • Contraer esta barra
 

Cargando comentarios...