Una Epopeya misionera
Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R
El criterio más asequible
El criterio de autoridad es, en general, el más asequible.
En efecto, no es dado a todo el mundo acudir directamente a las fuentes en busca de datos ciertos que le permitan formarse un juicio fiel sobre un suceso histórico determinado. La consulta de las colecciones de documentos o de los extensos estudios críticos necesitan un tiempo de que la inmensa mayoría no dispone. Ni está, a menudo, carente de peligro la investigación personal, sobre todo cuando se trata de episodios ásperamente discutidos: se requiere para no engañarse en ella un espíritu más que mediano de síntesis y de equilibrio, cualidades ambas que serán siempre patrimonio de minorías.
¿Y fiarse de un resumen ya hecho, de un manual o de un libro de vulgarización? Desgraciadamente tampoco resulta remedio seguro; al menos en muchos de los países modernos, liberales y descristianizados, en que los libros de texto apasionados y partidistas pululan por todas partes descaradamente.
El Faro Romano, sin embargo, pone su luz al alcance de todos. Cualquier católico de buena voluntad encontrará fácilmente en la Cátedra de Pedro una serena apreciación acerca de los puntos clave de la Historia, relacionados con el Cristianismo. Basta para ello examinar los documentos pontificios y recoger cuidadosamente de este seguro venero los juicios históricos formulados por los Papas sobre los episodios que nos interesen.
Esta labor de compilación y ensamblamiento de documentos pontificios, realizada concretamente respecto a la conquista y colonización de América, es la que presentamos en las páginas siguientes. El lector hallará en ellas una recopilación de dichos textos, que juzgamos sustancialmente completa, sobre todo por lo que toca Pío XII, que es -como hemos dicho- el Papa que con más claridad y frecuencia se ha ocupado de este tema.
Distribuiremos los documentos romanos en cinco series, correspondientes a los grandes períodos en que se divide la historia de América:
- º Los Papas del descubrimiento (1492-1525).
- º Los Papas de la colonización (1525-1825).
- º Los Papas posteriores a la desmembración de América (1825-1939).
- º Pío XII, Papa de la Hispanidad (1939-1958).
- º S. S. Juan XXIII.
La colección de textos pontificios, que aparece en la III y IV partes de este libro, son el centro y como el meollo de nuestro trabajo. En la primera parte no hemos hecho más que recordar unas cuantas ideas útiles sobre el valor del criterio romano en materias históricas. En la segunda, hemos presentado -en toda su crudeza original- el esqueleto de la Leyenda Negra, poniendo así de relieve la oportunidad de una revalorización de la historia de América, por medio del criterio de autoridad. Las partes III y IV nos ofrecen, en toda su amplitud, ese criterio. Se prueba en ellas el carácter predominantemente apostólico de la colonización española, con el argumento más elevado que se pueda ofrecer a un católico: el argumento de, la autoridad de la Iglesia.
“Roma ha hablado, el proceso está zanjado”, exclamaba alborozado San Agustín al tener noticia de que el Papa había emitido su juicio sobre las doctrinas pelagianas.
“Lo primero que hay que hacer para que España y América se encuentren en el punto vivo que les es común, que es su propia alma, es destruir la Leyenda Negra de una conquista inhumana y de una dominación cruel de España en América. Lo pide la verdad histórica; lo exigen las últimas investigaciones de la crítica, hecha sobre documentos auténticos del Archivo de Indias”.
Si una cosa es esencial o intrínsecamente perversa -el comunismo, por ejemplo-, aunque accidentalmente sea causa de algún bien: desarrollo de la industria nacional, mejor reparto agrario, etc., debe ser juzgada como mala, y como tal rechazada en cualquier hipótesis. En el caso del comunismo, la conclusión es palmaria: ninguna ventaja humana accidental puede justificar la aceptación de un sistema que entraña la ruptura radical y total con todo orden supraterrestre.