Isabel
El derecho de los padres
El deber de la educación, perteneciente en primer lugar a la familia, necesita de la ayuda de toda la sociedad. Además, pues, de los derechos de los padres y de aquellos a quienes ellos les confían parte en la educación, ciertas obligaciones y derechos corresponden también a la sociedad civil, en cuanto a ella pertenece el disponer todo lo que se requiere para el bien común temporal… (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)
Guerras totales
Desde 1.939 -comienzo de la Segunda Guerra Mundial durante el pontificado de Pío XI- hasta nuestros días no sólo fue la guerra un status constante y extenso en nuestro mundo, sino que se convirtió en algo cualitativamente peor, por el mayor poder destructivo de las armas, pero sobre todo por no excluir con frecuencia los objetivos civiles. En efecto, pasamos de las “guerras mundiales” -fenómeno que no se conocía antes del siglo XX- a la “guerra total”, en que todos, militares y civiles, hombres, mujeres y niños, son objetivos de la misma, y en que toda la cultura es blanco de destrucción. (Ricardo Dip – Verbo)
Terrorismo (57)
Es imposible detallar ni siquiera someramente los destrozos y muertes causados por el terrorismo. Parece que Dios permita que sea la propia y criminal mano del hombre el instrumento fatal de los castigos. ¿Cuándo terminará el terrorismo?: cuando quitemos el pecado de nuestras vidas. (Jaime Solá Grané)
Calvino
Pero el espíritu de rebelión religiosa en el siglo XVI se manifestó en un hombre y en un movimiento herético mucho más poderoso que el de Lutero. Me refiero a Calvino y a la religión que tomó su nombre, el calvinismo. Calvino, como Lutero, era un sacerdote católico, pero su mentalidad latina y racional hizo posible una doctrina infinitamente superior a la luterana y, por lo tanto, infinitamente más poderosa y peligrosa. (Frederick D. Wilhelmsen – VERBO)
La mujer
Edith Stein
La mujer, que busca en su desempeño de toda su vida, algo análogo a lo que encuentra la esposa y la madre en la vida familiar, estará en peligro de encadenar a la gente joven de una manera equivocada (como ciertamente muchas mujeres también lo procuran de una manera enfermiza frente a los propios familiares). Que se despierte una simpatía cordial de ambos lados está en la naturaleza y es en sí algo bueno y hermoso.
Divinización
De aquí se deduce una consecuencia capital si se considera además que, no ya en cuanto participada por el alma sino en su propia e intrínseca realidad, la gracia es la vida misma de Dios: la de que inevitablemente ha de actuar como vínculo de unión de los cristianos entre sí y de todos ellos con el mismo Dios por Jesucristo. Una vez actualizadas sus posibilidades todas de divinización, ya no será exterior el alma a la Deidad, sino que, al contrario, vendrá a sumergirse en el seno de donde fue engendrado el Verbo antes de la aurora; pero entonces Dios vendrá también a hacer mansión en ella. (Osvaldo Lira – VERBO)
La ley de hierro
El efecto decisivo de la ley de hierro consiste en que configura o estructura los regímenes políticos condicionando al gobierno cualquiera que sea su forma: el régimen de la monarquía, la aristocracia, la democracia y sus respectivas variantes es siempre oligárquico, incluidas las formas mixtas. Éstas son una manera de intentar debilitar, contener o contrarrestar la decadencia de las formas políticas, que sobreviene sobre todo, cuando la corrupción de las oligarquías hace imposible la convivencia. (Dalmacio Negro – RAZÓN ESPAÑOLA)
Y si hasta la cultura requiere orden, lo que implica diferencias, tampoco puede prescindir la democracia de las reglas pertinentes. Este es justamente el problema de la democracia: las reglas que la hacen posible, veraz y capaz de controlar -no de anularla, que es imposible- a la oligarquía, cuya idea de la política es aproximadamente la de Paul Valéry: “el arte de evitar que se entere la gente de lo que le atañe”. (Dalmacio Negro – RAZÓN ESPAÑOLA)
Todos los cristianos, puesto que por la regeneración por el agua y el Espíritu Santo han sido constituidos nuevas criaturas, y se llaman y son hijos de Dios tienen derecho a la educación cristiana. La cual no persigue solamente la madurez de la persona humana… sino que busca, sobre todo, que los bautizados se hagan más conscientes cada día del don recibido de la fe, mientras son iniciados gradualmente en el conocimiento del misterio de la salvación; aprendan a adorar a Dios Padre en espíritu y en verdad… (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)
“Quien habla de organización habla de oligarquía”, decía el propio Michels. Una poderosa razón por la que la democracia no puede ser tan igualitaria como prometen y pretenden la democracia «social», la democracia «económica», la «justicia social», etc., fórmulas de la demagogia inherente a la revolución permanente cuyo deus ex machina es el Estado, el deus mortalis de Thomas Hobbes. El Estado, decía Nikolaus Koch, es “Una revolución permanente y explosiva”, intensificada en el caso del Estado Democrático. Como dijo Tácito “el poder (humano) no es estable cuando es ilimitado”. (Dalmacio Negro – RAZÓN ESPAÑOLA)
Responderemos con palabras del Concilio en su declaración sobre la educación cristiana de la juventud: “Todos los hombres, de cualquier raza, condición y edad, en cuanto participantes de la dignidad de la persona, tienen el derecho inalienable a una educación, que responda al propio fin, al propio carácter, al diferente sexo, y que sea conforme a la cultura y a las tradiciones patrias, y, al mismo tiempo, esté abierta a las relaciones fraternas con otros pueblos a fin de fomentar en la tierra la verdadera unidad y la paz. (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)