Isabel

El don recibido de la fe

Santa Lutgarda de TongresTodos los cristianos, puesto que por la regeneración por el agua y el Espíritu Santo han sido constituidos nuevas criaturas, y se llaman y son hijos de Dios tienen derecho a la educación cristiana. La cual no persigue solamente la madurez de la persona humana… sino que busca, sobre todo, que los bautizados se hagan más conscientes cada día del don recibido de la fe, mientras son iniciados gradualmente en el conocimiento del misterio de la salvación; aprendan a adorar a Dios Padre en espíritu y en verdad… (Mn. José Ricart Torrens – CATECISMO SOCIAL)

Salvar almas

Hay un pasaje que nos ayuda a entender lo más fundamental de este vínculo pecado-pena-sanción meritoria en el conjunto del secreto de Fátima. Es el que corresponde a las palabras de la Virgen tras la “visión del infierno” en la tercera de las apariciones: “Visteis el infierno a donde van las almas de los pobres pecadores”; para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si se hace lo que os voy a decir, se salvarán muchas almas y tendrán paz. La guerra pronto terminará. (Ricardo Dip – Verbo)

  Magia negra (55)

Nueva Orleans, año 2005. Imágenes de destrucción por el tsunami que permanecerán grabadas en la memoria de muchas personas. Pero ¿cuántos saben que las ceremonias vudús son la gran plaga de esta ciudad? Ante cualquier contratiempo el ciudadano de esta población de Luisiana no duda en pedir la ayuda de los espíritus por la magia negra, utilizando el vudú, rito religioso muy practicado. (Jaime Solá Grané)

Religión fosilizada

La segunda consecuencia del luteranismo es su esterilidad cultural e histórica. Lutero basaba la fe exclusivamente en la Biblia y rechazó la autoridad de la Tradición de los Santos Padres, así como de la Iglesia. Por eso el luteranismo no permite ningún desarrollo de la doctrina cristiana, ningún crecimiento en sabiduría y luz. Si la tradición significa algo, seguramente es la creencia de que el contenido de la revelación se abre para el hombre, poco a poco, a través de los tiempos, de suerte que se puede comparar el desarrollo de la revelación a una semilla que se convierte en un árbol. Por eso el luteranismo es una religión fosilizada. (Frederick D. Wilhelmsen – VERBO)

La mujer

Edith Stein

La tarea de la maestra y de la educadora ya ha sido tocada al hablar de la formación de la mujer. En comparación con la labor social parece en primer lugar más fácil y más agradable, si por lo común tiene que hacer con material humano puro y maleable, y su tarea es inmediatamente la formación del espíritu y de las almas. Pero, una vez por todas, en la estrechez económica presente por lo menos en las escuelas populares no se debe hacer totalmente el trabajo de maestro y de educador, si no se trata de apartar la presión que ahora en muchos niños existe por la carga de las insoportables relaciones hogareñas.

Santidad

Por eso la santificación exige tiempo. No por carencia de virtualidades en la gracia, sino porque la naturaleza humana, estragada por la culpa original, no puede normalmente, a no ser por una suspensión milagrosa de las leyes establecidas, doblegarse instantáneamente ante el influjo divino. Qui te creavit sine te, non te redemit sine te; este gran pensamiento agustiniano encuentra aquí su plena aplicación. Si en alguna ocasión debe entrar en juego la libertad, indudablemente que es al jugarse el hombre su destino eterno. Entonces es cuando debe mostrarse más dueño, más señor de sí mismo; más hombre, en suma. Porque nunca el hombre es más hombre que cuando se entrega en manos de Dios. Y lo normal es que se vaya entregando paulatinamente, aunque la decisión de hacerlo sea instantánea. (Osvaldo Lira – VERBO)

La oligarquía manda en todas partes

La ley de hierro de la oligarquía es también la causa de que el poder esté en todas partes, como observó Michel Foucault. Sin distinguir, por cierto, entre autoridad y poder. Y asimismo, lo que da sentido a la citadísima frase de Lord Acton “el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente”. Es también una de las causas de que no pueda existir un mínimo de orden sin una jerarquía que haga cumplir las reglas correspondientes a cualquier forma de ordenación, sea en el orden político, el religioso, el estético, el moral, el social, el deporte… o el juego, en el que veía Huizinga el origen de la cultura. (Dalmacio Negro – RAZÓN ESPAÑOLA)