chispicasMartínez Cano, m.C.R.

Santos

Nuestro Padre celestial no se cansa de decir, que sólo Él es santo: “Reconozcan tu nombre, grande y temible: ¡Él es Santo!” (Salmos 99, 3). Y es el mismo Dios quien nos dice: “Sed santos, porque yo, el Señor vuestro Dios soy santo” (Levítico 19, 2).

Dios hecho hombre, Jesucristo nuestro Señor, dice en el Sermón de la Montaña: “Por tanto, sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto” (San Mateo 5, 48).

Exactamente lo mismo nos enseña el Concilio Vaticano II. Pregunto: ¿por qué no oímos homilías que nos enfervoricen para ser santos?

Acción diabólica

La Sagrada Escritura nos dice que, por el pecado original, se debilitó y corrompió la naturaleza humana. Nuestras miserias y debilidades vienen de ese pecado de Adán y Eva.

Por los méritos de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, que llega hasta nosotros por los sacramentos, podemos sanar nuestras almas y salvarnos.

Lo que no se puede entender sin la acción directa del diablo, es que hombres  y mujeres asumen el odio a Dios, propio del diablo, y luchan con furor y fanatismo endiablado para destruir la Iglesia Católica, Apostólica y Romana.

Escrúpulos

Los escrúpulos hacen sufrir a muchas personas. También a los santos. San Ignacio de Loyola, Santa Teresa delo Niño Jesús. . .

Dios permite que los santos sufran escrúpulos temporalmente para, superados por la gracia de Dios, sigan avanzando por los caminos de la santidad.

Pero hay escrúpulos perniciosos que hacen sufrir muy a menudo. En estos casos debemos vivir en la hermosa realidad de esta vida temporal que culminará por la gracia de Dios en la vida de eterna felicidad en el Cielo.

Los escrupulosos deben hacer caso siempre a su director espiritual.

Tercera guerra mundial

El Papa Francisco ha dicho que ha empezado la tercera guerra mundial por etapas. Guerras, genocidios, terrorismos, abortos (guerra contra los más indefensos e inocentes), eutanasias, manipulación de embriones. . . ideologías salidas del infierno.

Sobre todo, la guerra infernal contra la Iglesia de todas las ideologías unidas para destruir la Iglesia de Cristo. El diablo odia a Dios. Y está inoculando a sus ideólogos e ideólogas al odio. El odio a todo lo divino, a todo lo sagrado, a todo lo creado por Dios.

Hay posesos que sólo pueden librarse del demonio por la oración y sacrificios de otros. Lo dijo Jesús. Y su Santísima Madre en Fátima.

Triunfaremos

En este democratismo en que cualquier hijo de vecino podemos ser políticos, a la vista está que todo es destruir. Destruir nuestras Tradiciones españolas y católicas.

Estas ideologías infernales que están imponiendo en las periferias y en los centros, no aceptan la realidad creada por Dios. Su grito de guerra es “todo sin Dios”: Ni en las familias, ni en los colegios, ni en las universidades, ni en los parlamentos, ni en ninguna parte.

La historia de España nos dice que nuestra patria fue grande, libre, próspera, cuando fue católica. ¡Nada sin Dios! Y como Dios es nuestro Padre todo podemos, todo lo hace o permite para que seamos eternamente felices en su Reino celestial.