chispicasMartínez Cano, m.C.R.

Cristo o. . . .

Vivimos en el totalitarismo salvaje de la muerte, aborto, eutanasia, manipulaciones de embriones, terrorismo, guerras injustas y en un satanismo que niega la verdad y el bien.

Jesús nos dice: “yo soy el camino, la verdad y la vida. Yo soy la luz del mundo. ¡No tengáis miedo!”.

Jesús es Dios hecho hombre. Quien no sigue su doctrina, sigue al príncipe de este mundo, el demonio.

 Unión de los cristianos

Un convertido del protestantismo a la Iglesia Católica ha dicho que la unión de los cristianos en la sola Iglesia de Cristo, no será fruto de unos Encuentros o de unas Declaraciones conjuntas de teólogos.

La unión de los cristianos se realizará cuando todos acepten íntegramente el Evangelio de Cristo y la Sagrada Escritura como única relevación del único Dios vivo y eterno. Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Democratismo y Franco

El democratismo dice: jóvenes y mayores podéis hacer lo que os dé la gana, drogas, abortos, divorcios, pero no olvidaros de pagar los impuestos y circular por la derecha. Si os ponéis gallitos o gallitas os despedimos. Curioso, con Franco se consiguió el pleno empleo y no había despido libre. Ni divorcio, ni aborto, ni eutanasia,. . . No había ninguna “libertad de corrupción”.

En la historia de España, nunca se ha protegido más el obrero que en el gobierno de Franco. Hora es de enterarse.

Política católica

Voltaire dijo que la política es el arte de engañar al pueblo. No. La política es la colaboración del pueblo, las instituciones y la autoridad para conseguir el bien común de la patria.

La politiquería democratista es llenarse los bolsillos de euros, la barriga de suculentos alimentos, la sociedad de corrupción, podredumbre. . .

Por cierto, la Iglesia enseña una doctrina social y política insuperable. La Ley Natural aplicada a la convivencia familiar, laboral, social y política.

Luchar por el Reino de Dios

Los hijos de las tinieblas están convencidos que van a descristianizar las naciones. Todo parece endiablado y mundano. Parece, pero están absolutamente equivocados. El reino de Dios no es solo el Cielo eterno. Aquí, en la tierra está también el Reino de Dios. Millones de almas alaban a Dios le adoran le sirven y le aman. Y aman al prójimo con sus obras de misericordia y sus corazones limpios y hermosos.

¡Debemos luchar por el Reino de Dios! Sin concesiones, ni cobardías. Con valentía, con coraje, con alegría.