San Francisco de Paula1416 – 2016

“….PAULA LO ENGENDRABA”

 “Cuando se hundía el mundo en sus errores, diolo Calabria, Paula lo engendraba;

éste que luego, espléndido en milagros Francia lo acoge” (Himno).

Corría el año 1416 cuando eso acontecía: “Paula lo engendraba”. Han pasado 600 años desde que Jaime Martolilla y Viena, después de varios años de matrimonio, con oraciones y súplicas obtuvieron el fruto deseado de su amor: el hijo Francisco.

Vivimos tiempos de celebraciones con motivo de centenarios, aniversarios, años de… No hace mucho, el 2007, y ya han pasado 9 años, se celebraba el V centenario de su muerte. Ahora, por el correr del tiempo, nos toca celebrar el VI centenario de su nacimiento: “Paula lo engendraba”.

“Por sus frutos los conoceréis”. Traemos a colación dos textos de la autoridad eclesial, el Arzobispo Pirro Caracciolo, 30 de noviembre de 1471 sobre el influjo de Francisco Martolilla en su diócesis:

“Dios ha obrado por ti, Francisco de Paula, diversos y continuos milagros y los sigue obrando constantemente…; por ti creció la devoción de muchos pueblos, y a ti confluye la multitud popular, y muchos se decidieron a prestar continuamente servicio a Dios”.

“Tus obras nos son manifiestas y a ti te acreditan como hombre religioso y santo y grato a Dios, considerando que allí y por todas partes, por ti y por tu Congregación, se pueden hacer más ferviente, quieta y devotamente obras buenas, piadosas, caritativas y gratas a Dios, y saludables para mucha 9ente”.

No le fue fácil a Francisco de Paula descubrir su vocación cristiana: el ambiente familiar favorable, el Año Votivo vivido en el convento franciscano de San Marcos Ar9entano no le aclaró cuál era la voluntad de Dios sobre él. Emprende una peregrinación a Roma, Asís, Loreto, Monte Luco, Monte Casino… y sólo a la vuelta se decide por la soledad y el retiro llevando vida eremítica. Las primeras palabras de la predicación de Jesús del evangelio de S. Marcos: “Se ha cumplido el tiempo… convertíos y creed en el Evangelio” le han dado la llave de lectura: conversión, dedicar toda su vida al servicio de Dios y de las almas para poner a Dios como centro y raíz de su existencia. V. G.