franco iglesiaFranco y la Iglesia Católica
José Guerra Campos
Obispo de Cuenca
Separata de la obra “El legado de Franco”

Hay quienes, tras haber señalado con antipatía la adhesión de la Jerarquía de la Iglesia a Franco y su Régimen, rebuscan luego (en las negociaciones diplomáticas, en la gestación de ciertas leyes, en episodios varios) “roces”, palabras o gestos de alerta, crítica o reclamación, y los presentan como descubrimientos sorprendentes, que revelarían una oposición de fondo o una retractación de adhesiones previas. Es una interpretación inadmisible, que supone una visión deformante de las personas (Santa Sede, Cardenales Gomá y Pla, etc.). Se olvida algo manifiesto: que los “disentimientos” brotan de la misma actitud que produce la adhesión, y no se contraponen a ésta. En definitiva, lo que hay es algo que honra a ambas partes en el “conflicto” transitorio, a saber, que se sienten ligadas no por vasallaje personal sino por una común referencia a una Causa superior: hogar unitario del “consenso” y de los “disensos”. En su lugar se verá el verdadero significado de lo que se ha llamado “desenganche” de la Iglesia en los últimos años de Franco. En realidad, la oposición o el enfriamiento en la adhesión que se dio en ciertos grupos de católicos, por razón de preferencias de partido o de oportunismo político internacional, no fue nunca en vida de Franco una retractación de la posición oficial de la Iglesia, ni en cuanto a la estima de su fidelidad personal ni en cuanto al reconocimiento de la legitimidad doctrinal del Régimen y de su conformidad con las “variaciones” del Concilio Vaticano 11. (Véase el capitulo V).

Finalmente, al comparar la acción de Franco con situaciones posteriores y anteriores, y no sólo en lo tocante a la Iglesia, se incurre a veces en el error menos perdonable en la valoración de un hecho histórico: que es confrontar la “práctica” de una situación con la “teoría ideal” de otra. Dado el carácter relativo e instrumental de las formas políticas, el juicio histórico no versa sobre la perfección de la teoría, sino sobre el grado de realización de aquellos valores, derechos o soluciones a los que cualquier Programa debe servir, dentro de lo que es factible en unas circunstancias dadas.

Lo que vamos a decir se distribuye en seis capítulos o secciones: 1. Vida y profesión de Fe católica. -2. Convergencia inicial de la Iglesia con Franco como liberador de la Iglesia perseguida (Persecución, Alzamiento, Cruzada). -3. El Estado católico. Inspiración cristiana de leyes y gobierno. -4. Relación benévola y cooperación con la Iglesia. -5. Juicio de la Iglesia sobre el Régimen y la gestión pública de Franco. -6. Legado permanente de Franco en relación con la Iglesia. Valores atendidos por Franco que la Iglesia postula en cualquier ordenamiento político. -Los numerosos asuntos que se exponen en cada sección véanse en el Índice general de la obra.