P. Manuel Martínez Cano mCR.

En el avión de regreso de Fátima a Roma, el Papa Francisco, respondió a los periodistas diversas preguntas, algunas sobre Medjugorje. Señaló que es importante distinguir entre las primeras apariciones y las últimas sobre las que avanzó sus dudas. El Sumo Pontífice afirmó que “Todas las apariciones o presuntas apariciones pertenecen a la esfera privada, no son parte del magisterio público ordinario”. Bien. La verdad es verdad.

El Papa Francisco recordó que “Benedicto XVI había instituido una comisión presidida por el cardenal Ruini para investigar los acontecimientos de Medjugorje. Yo lo he recibido el resultado. La comisión estaba compuesta por buenos teólogos, obispos y cardenales. El informe de la Comisión es muy, muy bueno. Existían algunas dudas en la Congregación para la Doctrina de la Fe”.

Exactamente, esto mismo es lo que he pedido dos veces en Contracorriente a la Sagrada Congregación de la Doctrina de la Fe que se creara una Comisión de personas expertas que estudiara lo que realmente ocurrió en San Sebastián de Garabandal entre los años 1961-1965. Son muchas personas las que tienen la certeza moral de que la Virgen del Carmen se apareció a las cuatro niñas en esta aldea de Cantabria. Viven tres de las videntes. Y cada año que pasa, van muriendo personas que estuvieron presentes en las apariciones de la Virgen.

Amado Sumo Pontífice Francisco, queremos el bien de la Iglesia. Muchos tenemos la impresión de que se ha cometido una injusticia eclesiástica con las cuatro niñas. Tres ya son abuelas y Mari Loli creemos que está en el cielo. Pedimos humildemente y piadosamente que se repare esa gran injusticia. No pedimos que la Iglesia legitime la autenticidad de las apariciones. Pedimos sencillamente que se nombre una Comisión de expertos que estudien la realidad de los acontecimientos. Que se hable con las videntes. Que las niñas han sufrido lo insufrible. Que son hijas de Dios y fidelísima hijas de la Iglesia Católica Apostólica y Romana.

Primer mensaje de Garabandal

(18-X-1961)

“Hay que hacer mucho sacrificios y mucha penitencia, visitar al Santísimo… Pero antes tenemos que procurar ser muy buenos. Y, si no lo hacemos, nos vendrá un castigo. Ya se está llenando la Copa, y, si no cambiamos, nos vendrá un castigo muy grande”.

Segundo mensaje de Garabandal

(18- VI -1965)

“Como no se ha cumplido y no se ha dado mucho a conocer mi Mensaje (18-X-1961), vengo a deciros que éste es el último: Antes la Copa se estaba llenando, ahora está rebosando. Muchos cardenales, obispos y sacerdotes, van por el camino de la perdición, llevando con ellos a muchas almas. Se da cada vez menos importancia a la Eucaristía. Con vuestros esfuerzos debéis evitar la ira de Dios. Si le pedís perdón con alma sincera, Él os perdonará.

Yo, vuestra Madre, por mediación del ángel San Miguel, quiero deciros que os enmendéis. Ya estáis en los últimos avisos. Os quiero mucho, y no quiero vuestra condenación. Pedidnos sinceramente, y nosotros os lo daremos. Debéis sacrificaros más. Meditad en la Pasión de Jesús”.