Pablo

29  Pudor y castidad

El ejercicio de la ascética cristiana tiene muchos aspectos según virtudes y dones, según edades y circunstancias, según el objeto de la vida humana al que deba aplicarse. Recordaré alguno de eso aspectos más especialmente referentes a la defensa del pudor y a su crecimiento.

– El pudor está ordenado a favorecer la castidad (STh II-II, 151 ,4). Y como la virtud de la castidad es tan valiosa en todos los estamentos del pueblo cristiano, por eso es también un mal tan grave la pérdida del pudor. Difícil es que se mantenga firme la castidad donde reina el impudor en el vestir, en el hablar, en los espectáculos y medios de difusión. El ser humano, que está llamado a ser para sus prójimos “imagen de Dios”, se degrada por el impudor, convirtiéndose en instrumento del diablo. (José María Iraburu)

Una condena del comunismo

En su intervención en la sesión del 16/10 del Sínodo, ha llamado la atención sobre la utilización indebida, por parte de la Iglesia, de un lenguaje propio de la ideología marxista, que favorece una gran ambigüedad en el anuncio del Evangelio, ¿a qué cree que se deba esta apropiación?

-Creo que se debe en primer lugar al hecho de que el Concilio Vaticano II no ha formulado explícitamente una condena del comunismo. El comunismo es un error de naturaleza religiosa. A lo largo de los dos mil años de su historia, la Iglesia había siempre cumplido su misión de velar por las almas y de advertir al rebaño contra los lobos, es decir contra los errores. (María Virginia Olivera de Gristelli – INFOCATÓLICA)

Providentes y conservadores

En este contexto, los tiranos se presentan como los redentores de las masas y de los pueblos, y como «providentes» y «conservadores» en cuanto pregonan ordenar todo a un fin, conservando ese ordenamiento en los ámbitos privado y público. Lo que buscan es acabar con toda intimidad por medio de la violencia física pero sobre todo moral e interna haciendo que todo se dirija hacia ellos. De este modo el tirano roba para sí todo lo que es de Dios. Porque en ese «orden» sin el tirano no hay «salvación». El tirano usurpa el lugar de Dios porque se presenta en su propio nombre de modo que todo debe hacerse en su nombre, y su palabra, absoluta e infalible encarna la «sabiduría».

Por otra parte, el tirano pretende representar la «justicia» que consiste en la arbitrariedad que él impone de una manera «omnipotente» utilizando los instrumentos del Estado actual. Un signo muy característico del tirano es que utiliza la mentira de una manera sistemática y destructiva, que vacía de ser el mundo conduciéndolo a la destrucción y a la nada. Ese carácter mentiroso del tirano le identifica con Satanás. (Manuel Ocampo Ponce – INFOCATÓLICA)

Es un error pensar que el diablo no existe

Para vencer conoce al enemigo. La experiencia del exorcista Mattatelli le lleva a puntualizar, sin embargo, que se deben evitar los extremos «que llevan a ver en todas partes al demonio… sería fanatismo creer que el diablo es omnipresente. Pero también es un error pensar que el diablo no existe. Actúa, no es otro dios, sino una criatura perversa y corrupta, pero no puede actuar si se lo impedimos. Los jóvenes necesitan saber que el diablo existe, y cómo enfrentarlo».

Padre Antonio Mattatelli destaca a los jóvenes que el demonio es un experto en seducción y engaño. «Trabaja en el nivel mental, con la tentación; y cuando los hombres en lugar de escuchar a Dios se permiten prestar atención al silbido de la serpiente, entonces su mundo se vuelve un infierno. (P. Antonio Mattatelli)

La píldora del día después es causa de aborto

Un estudio conducido por un grupo de científicos españoles guiados por el doctor Emilio Jesús Alegre del Rey por el European Journal of Clinical Pharmacy reitera el potencial efecto abortivo del Levonorgestrel, la píldora del día después.

-¿Cuándo inicia la vida?

-Inicia en la concepción, cuando el espermatozoide y el óvulo forman el cigoto. Esta es una observación científica.

-Se dice que el embarazo empieza con la implantación del embrión en el útero. ¿Se manipula la lengua para esconder la realidad?

-Sí. Por ejemplo, se ha repetido hasta la saciedad que la píldora del día después no es abortiva. Para afirmar esto, se ha hipotetizado que el aborto pone final al embarazo y que este empieza en el momento de la implantación del embrión en el útero. Pero esto es un pequeño juego de palabras, que cancela la realidad.

Autoridad y violencia

En palabras de José María Carrera, director del VII Congreso Nacional de Educadores Católicos, «las normas, los límites, los premios y los castigos son indispensables para educar con amor». Sin embargo, al fijar normas y límites, hay que evitar caer en una tendencia que se observa hoy en día: la confusión entre autoridad y violencia. La violencia está muy presente en la sociedad, y, a menudo, se relacionan ambos conceptos cuando en ningún caso han de ir unidos. «Muchas de las actitudes violentas que encontramos tienen su principal causa en la falta de autoridad», asegura Millán. (Elda Mª Millán – RELIGIÓN EN LIBERTAD)

 

Lutero

En este intento, no puede uno olvidarse de Lutero, que no dejó títere con cabeza, y no solo intelectualmente hablando: no dejó tranquilo ni un solo artículo del Credo: a todos los «retocó», por decirlo finamente; arrasó con la disciplina de la Iglesia, con los Sacramentos, con la Cabeza, con los Pies, con la Misa…, o con todo lo que se moviese, o pasase por allí. Incluida alguna «monja», que también las debió haber, según se cuenta.

Desde entonces no había pasado nada «relevante» en este orden de cosas: el Concilio de Trento -y lo que construyó- fue la gran defensa y el gran valedor de todos en la Iglesia, frente «al mundo, al demonio y la carne». (José Luis Aberasturi)