pensar-657x360José

 “Cuando me llegaban palabras tuyas, yo las devoraba. Ellas eran para mí el GOZO y la ALEGRÍA de mi corazón”

Jer 15,16

“Que el Señor os haga crecer y sobreabundar en un amor de unos hacia otros y hacia todos.”

1Ts 3,12

¿Hay algo que pueda declarar más inequívocamente la misericordia de Dios que el hecho de haber aceptado nuestra miseria?

San Bernardo

“Considera, hombre, lo que Dios se hizo por ti; reconoce la doctrina de tan grande humildad aun en un niño que no habla”.

San Agustín

“Por medio de la Virgen Eva entró la muerte; era necesario que por medio de una virgen, es decir, de la Virgen, viniera la vida…”.

San Cirilo de Jerusalén

“Porque, hija mía, ¿para qué toma esta dulce, amable con- dición de niño si no es para provocarnos a amarlo confidente- mente y a entregarnos amorosa- mente a él?»

San Pío de Pietrelcina

“Dios preparó a su Hijo la más santa y bella morada en ese mundo: el alma de su Madre Santísima, libre de toda mancha”.

San Dionisio

“Que, al venir el Niñito Dios al mundo, reciba nuestras sonri- sas con una inmensa entrega de todo lo que somos y, engolfados en nuestra Vida que es Jesús, nos extasíe, hasta volvernos locos por su amor”.

Beata Mª Pilar Izquierdo

“A María, la gracia de Dios la preservó de toda mancha de pecado, mientras que a las demás creaturas lo que hace la gracia es liberarlas de las manchas del pecado que ya tiene”.

Cardenal Cussano