Papa Francisco

¿Se puede tener paz en la tribulación? Por nuestra parte, no: nosotros no somos capaces de hacer una paz que sea tranquilidad, una paz psicológica, una paz hecha por nosotros, porque las tribulaciones existen: quien tiene un dolor, quien una enfermedad, quien una muerte…

La paz que da Jesús es un regalo: es un don del Espíritu Santo. Y esta paz va en medio de las tribulaciones y va adelante. No es una especie de estoicismo, eso que hace el faquir: no. Es otra cosa.

Jesús sufre en el Huerto de los Olivos y allí “ofrece todo según la voluntad del Padre y sufre, pero no le falta el consuelo de Dios”.

Cardenal Rubén Salazar Gómez

Asimismo y en declaraciones a ACI Prensa, el cardenal Salazar aseguró que “nos estamos preparando bien” para recibir al Papa. “No solamente porque para la gente la visita del Papa es sumamente importante, sino también porque estamos haciendo lo posible para prepararnos espiritualmente”.

Va a haber un trabajo de evangelización muy fuerte a todos los niveles. Se están preparando encuentros, foros, catequesis, predicaciones para que la gente esté verdaderamente preparada, para que el mensaje del Santo Padre caiga en buena tierra y, por lo tanto, produzca fruto. Lo estamos haciendo y estamos muy esperanzados.

Cardenal Cipriani

La tarea nuestra es reforzar esa piedad popular con contenidos. Hay que volver una y mil veces a llevar el catecismo, los motivos de la fe. Y como decía el Papa no solamente que lo conozcan sino que los vean practicar. Reforzar así la enseñanza de la fe en la escuela, en la universidad, la enseñanza propiamente.

Pedir un poquito más de coherencia a nosotros los obispos, a los sacerdotes y religiosos, y al pueblo fiel. O sea, aquello que predicas practícalo. Aseguró que “eso tiene que verse en la vida diaria, si eres periodista, deportista, profesor, en el lugar en donde te toque que se vea que allí está un hombre de fe. Ese es un desafío para toda la Iglesia y también para el Perú”.

Cardenal Leonardo Sandri

Los discípulos han visto a Cristo Resucitado, lo han tocado, le han hablado, se han colmado de paz y de alegría. El cristiano, el discípulo sabe que la realidad de un mundo que aparentemente se aleja de Dios, o que da pie a la persecución y a la incomprensión respecto de la Iglesia, es transitoria. Lo definitivo, lo eterno es el gozo de haber encontrado a Jesús Resucitado, es la certeza de no perderlo nunca más. Cristo Resucitado y viviente es el que da sentido último a la historia y a nuestra vida.

Cardenal Sarah

A veces tengo la impresión de que esta secularización ha entrado también en la Iglesia y consiste exactamente en el reducir la fe a nuestra medida humana. En vez de abrir al hombre a la iniciativa de Dios, que es inesperada, detonante, liberadora, se piensa que el hombre de hoy puede creer mejor si le proponemos una fe que no se funda tanto sobre la revelación de Cristo y la tradición de la Iglesia, sino sobre las exigencias del hombre moderno, sobre sus posibilidades y mentalidad.

Obispo Luis Argüello

Pero la posibilidad de adopción ya existe. Lo que aportan los vientres de alquiler es la reducción de los riesgos de la adopción, porque el niño que se recibe es un recién nacido sin los condicionantes de una historia personal ya iniciada.

Con lo cual lo que se desea es un producto, cuando algo genuino de nuestra concepción de la génesis de la vida es que lo hemos llamado procreación. Es un acto creativo, con todos los riesgos de lo creativo, no un producto de diseño en el que incluso puedo descartar el resultado si no se corresponde con la solicitud. En el concepto de procreación, la apertura a la vida hace que se la acoja como un don. Un don que puede conllevar también una carga, en esos casos en los que los hijos vienen a la vida con problemas, pero que incluso entonces puede terminar siendo una carga gozosa, como atestigua la experiencia de tantos padres y madres.