Padre Manuel Martínez Cano mCR.

Virgen María - Reina ÁngelesLos medios para luchar contra la lujuria son: naturales y sobrenaturales.

Los medios naturales son, entre otros: luchar contra los malos pensamientos e imaginaciones, contra los sentidos externos (no mirar, tocar, oler cosas excitantes para la sensualidad); huir de las ocasiones peligrosas (espectáculos, bailes, lecturas, amistades frívolas, etc.), porque es imposible no quemarse en medio de la hoguera.

El cristiano ha de tener un régimen alimenticio sobrio y apropiado (están contraindicados los manjares excitantes, el alcohol, etc.); trabajo y estudio bien hecho; ejercicio corporal intenso (deporte, gimnasia, etc.); limpieza e higiene (baño o ducha fría diaria); en circunstancias especiales, medicamentos bajo control de un médico católico y de honrada conciencia.

Los medios sobrenaturales son: considerar la dignidad del cristiano y la santidad de nuestro cuerpo: “¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Y voy a tomar yo los miembros de Cristo para hacerlos miembros de una meretriz? ¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y, que por tanto, no os pertenecéis? Habéis sido comprados a gran precio. Glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo” (1ª Cor 6, 15-20).

Confesión y comunión frecuente, no sólo para levantarse de las caídas, sino para evitarlas cuando se las presiente. (Método preventivo, para que el pecado no eche raíces en el corazón y engendre una costumbre viciosa, que sería cada vez más tiránica).

Tierna devoción a la Santísima Virgen, Reina de los ángeles. (Invocarla al sentir la tentación es un remedio eficacísimo).

Considerar el castigo del pecado, (a cambio de un breve placer, el pecador se gana un eterno sufrir si la muerte le sorprende enemistado con Dios, o, al menos, un terrible purgatorio, aunque se arrepienta de su pecado y se salve).