Padre Manuel Martínez Cano mCR.

Adán y Ea expulsados del Paraiso terrenalLa santidad consiste en vivir coherentemente con la Ley de Dios. La desobediencia voluntaria a la Ley de Dios es el pecado. El pecado puede ser mortal o venial.

Su Santidad San Juan Pablo II ha recordado que: “El hombre contemporáneo experimenta la amenaza de una imposibilidad espiritual y hasta la muerte de la conciencia y esta muerte es algo más profundo que el pecado: es la eliminación del sentido del pecado”.

“Cada pecado renueva en cierto modo la pasión de Nuestro Señor, puesto que crucifican de nuevo en sí mismos al Hijo de Dios” (Pío XI).

El pecado influye en las estructuras sociales, ya que la libertad de toda persona humana posee por sí misma una orientación social.

El pecado influye sobre todo en la Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo. Lo ha recordado recientemente el Papa San Juan Pablo II: “Se puede hablar de una “comunión del pecado”, por el que un alma que se abaja, abaja consigo a la Iglesia y, en cierto modo, al mundo entero. En otras palabras, no existe pecado alguno, aun el más íntimo y secreto, el más estrictamente individual, que afecte exclusivamente al que lo comete”.

“No entendemos que es el pecado una guerra campal contra Dios de todos nuestros sentidos y potencias” (Santa Teresa de Jesús)”.

Con la siguiente división del pecado podemos alcanzar un conocimiento más exacto del pecado.

Pecado original es el que cometieron personalmente Adán y Eva. Se transmite por generación a todos sus descendientes.

Pecado personal es el que hace una persona, desobedeciendo voluntariamente a Dios.

Pecado mortal es el que destruye la gracia de Dios en el alma y aparta al hombre de Dios y de su fin sobrenatural.

Pecado venial es el que no destruye la gracia ni aparta de Dios, pero desvía al hombre del recto camino sobrenatural.

Pecado externo es el realizado exteriormente, con palabras o hechos.

Pecado interno es el realizado en la mente o en el corazón.

Pecado de comisión es el acto humano realizado contra un precepto negativo: el homicidio. (No matarás).

Pecado de omisión es no realizar un acto positivamente preceptuado: no oír Misa el domingo. (Oír Misa entera todos los domingos y fiestas de guardar).

Pecado formal es el que se hace conscientemente contra la ley de Dios.

Pecado material es el que quebranta la ley de Dios involuntariamente (por inadvertencia, ignorancia, etc.).

“Todo pecado es una verdadera estupidez (vera stultitia, dice Santo Tomás) cometido contra la recta razón, pues por el goce desordenado de un bien creado y finito se pierde el bien infinito de la eterna felicidad”.