Monseñor José Guerra Campos
Separata del “Boletín oficial del Obispado de Cuenca”
Núm. 5, mayo 1986

División de la Iglesia española

Guerra Campos2La trayectoria indicada, en su recorrido anterior y posterior a 1975, ha agrandado el hecho históricamente más patente en la Iglesia española: su división y malestar interno. La división ha ido en aumento. Poique no son sólo discrepancias políticas; de serlo, la división sería asimilada con el tiempo. Lo que impide cerrar la herida es el empeño en dar explicaciones de la división que ignoran el sentir verdadero de muchos ciudadanos, apelando por ejemplo a la dicotomía «demócratas-antidemócratas», o bien señalando como única causa la tensión entre los vanguardistas lúcidos y los tardos en ver y seguir el nuevo rumbo, cuando para muchos, independientemente de sus preferencias políticas, la causa de la división afecta a los principios de la unidad intraeclesial. Piensan que se impone una línea que los ciudadanos católicos, en virtud de su autonomía política, no están obligados a compartir, y que al mismo tiempo no se salvaguardan valores que sí deberían compartir todos. Y muchos, tanto los favorables como los adversos a la «línea», se desorientan con las que creen incongruencias o contradicciones. Los motivos eclesiales de discordia se condensan en los tres elementos de la «línea». Se resumen a continuación.