Monseñor José Guerra Campos
Separata del “Boletín oficial del Obispado de Cuenca”
Núm. 5, mayo 1986

Guerra Campos31. Falta de orientación en cuanto al orden constitucional. Los católicos que saben que según la doctrina de la Iglesia no basta la libertad en el pluralismo, no ven claramente promulgada la obligación de los ciudadanos de mantener en cualquier ordenación política de la sociedad unos valores absolutos, que exigen subordinación de las leyes convencionales a la ley moral, promoción de condiciones propicias para vivir según aquellos valores, rechazo de un permisivismo que tienda a anularlos. La desorientación en este punto se refleja en el caos mental que se ha producido en torno a la «confesionalidad». Se confunden las acepciones más dispares, (lo que es deber ineludible, las formas innecesarias y las rechazables): el compromiso de inspiración moral, obligatorio para todo Estado; el compromiso de inspiración cristiana, obligatorio para los ciudadanos católicos; la interdependencia institucional entre Iglesia y Estado o asociación civil; el sometimiento a apreciaciones contingentes de los Pastores. No se advierte que la autonomía de lo político no ha de ser menor con confesionalidad que sin ella. Para remate, los católicos verán cómo la indeterminación en este punto lleva a que se imponga de hecho, amparada por la Constitución, otra «confesionalidad», la no cristiana, hasta llegar a la legitimación del crimen del aborto.