La generación que salvó a España del comunismo

Francisco Franco - Jefe de EstadoEn vuestra presencia se atropellan en nuestra mente los recuerdos de una vida dilatada e ininterrumpida de servicios a la Patria. Muchas veces he dicho que nuestra generación es la generación más sufrida que ha pasado por las filas del Ejército español. Desde casi nuestra infancia hemos tenido que enfrentarnos con los peligros y con los días amargos de la Patria. Y hubiéramos tenido el conformismo que tuvieron otras generaciones si nos hubiéramos inhibido y no hubiésemos sentido en el corazón un recio espíritu de rebeldía ante las desgracias patrias; hoy sería España pasto del comunismo y estaría en ruinas, dividida en reinos de taifas y presos de la más grande de las anarquías. Y es que entre las características de la raza ibérica destaca la de la rebeldía, la de la santa rebeldía por la Patria.

Llegaron las batallas de la paz, terminó la guerra universal, y cuando parecía que debieran llegar para todos los días de una paz fecunda, el mundo da la impresión de estar en vísperas de otra batalla.

(ll-X-1948: Sevilla, Capitanía General.)

La Cruzada española y el sentido de la Victoria

A través de los años transcurridos se percibe de una manera clara que la Cruzada española no constituyó un episodio más de nuestra vida política contemporánea, un suceso más revolucionario de esos que se pierden entre los episodios de la Historia, sino un verdadero acontecimiento que en el orden nacional enlaza y se asemeja al que los Reyes Católicos realizaron al cambiar el signo de la nación en otra época de revueltas y de turbulencias, rebasando los límites nacionales para tomar naturaleza en el acaecer de lo internacional, al constituir la primera batalla victoriosa que se libró en el mundo contra el comunismo.

Vosotros sabéis muy bien que no se trató de la victoria de un grupo o de una clase, como pretenden hacer ver los cabecillas exiliados. Nuestros Ejércitos fueron compuestos, como vuestra propia naturaleza acusa, por la nación en armas, con sus estudiantes, trabajadores y campesinos, y que si la voz del Alzamiento salió de los cuarteles, y el Tradicionalismo y la Falange respondieron a aquel grito desde la primera hora con la riada de camisas azules y de boinas rojas a las filas de nuestros Ejércitos, llegó el mar de nuestra juventud desde todos los lugares de España. La victoria fue de todos, y por eso se administró para todos. Sabéis también cómo frente a vuestras trincheras y posiciones, el nervio del Ejército contrario lo constituyeron las brigadas comunistas internacionales, cuyos miembros principales presiden, como ayer aquí, el terror en los países ocupados tras el telón de acero.

(19-X-1952: Segovia.—Congreso de Ex combatientes.)