Imagen Francisco Franco

Carmelo López-Arias

Lo fundamental es proclamar alto y claro que Franco no merece esto. Merecería más bien lo contrario. Solo por librarnos del comunismo primero y de la Segunda Guerra Mundial después, por afirmar una relativa autonomía diplomática en condiciones de excepción, por permitir a la Iglesia instruir en condiciones de exclusividad a tres generaciones de españoles, por convertir a España en la octava potencia económica del mundo, por crear una clase media que aún subsiste extendiendo en ella la propiedad, la seguridad social, la educación y la sanidad, o incluso por profesionalizar al máximo las administraciones públicas, entre otros logros de su gobierno, Franco se hizo acreedor a su muerte de una defensa que ha quedado reducida al empeño de una minoría. Menos que nadie han abierto la boca los más beneficiados. Ni siquiera ahora, ante esta venganza miserable sobre su cadáver.

(RAZÓN ESPAÑOLA)