Fr. Santiago Cantera Montenegro, 0.S.B.

Cardenal Henry Edward ManningPor lo que atañe a Inglaterra, sobresale Henry E. Manning (1807-92), pastor anglicano convertido al catolicismo (1851), ordenado luego sacerdote católico y más tarde consagrado arzobispo de Westminster por el Beato Pío IX (1865) y elevado a la dignidad cardenalicia por él mismo. Fue uno de los renovadores e impulsores del catolicismo inglés contemporáneo y  defendió la infalibilidad  pontificia en el Concilio Vaticano I. Adquirió grandes simpatías y autoridad en los medios populares y se le conoció como “padre de los pobres” y “cardenal de los obreros”, pues defendió con ímpetu a las clases trabajadoras frente al capitalismo liberal. Por ejemplo, su mediación obtuvo en 1889 el fin de la huelga de los estibadores londinenses, de una forma tan favorable a los obreros que le sobrevinieron numerosas críticas por parte de los estamentos gobernantes y patronales. Además publicó muchas pastorales y escritos defendiendo la mejora de las clases trabajadoras y promovió la creación de escuelas para niños de familias católicas pobres, pues el anglicanismo dominante limitaba mucho sus posibilidades de acceso a una buena educación. Todo ello le llevó a alegrarse grandemente ante la Rerum Novarum de León XIII.

Chesterton y el distributismo

Debemos recordar también la propuesta económico-social del “distributismo”, “distribucionalismo” o “distribucionismo”, ofrecida por Hilaire Belloc (1870-1953) y los hermanos Chesterton (Cecil y principalmente Gilbert Keith, 1874-1936), figuras clave de la intelectualidad católica inglesa de finales del siglo XIX y principios del XX también conversos del anglicanismo y críticos con el sistema liberal parlamentario y su corrupción. El distributismo era una teoría deudora del neotomismo, de Maurras (pensador y líder de la ”Acción Francesa”) y de León XIII y se presentaba como una tercera vía entre el capitalismo y el comunismo. Aspiraba a distribuir lo más ampliamente posible la propiedad privada entre la población, evitando su centralización por unos pocos burócratas del gobierno (como en muchas formas de socialismo) o en una minoría que controla los recursos (como en muchas formas de capitalismo). G. K. Chesterton resumió bien la visión del distributismo: “Demasiado capitalismo no quiere decir muchos capitalistas, sino muy pocos capitalistas”. No propone un modelo político concreto ni necesariamente la constitución de un partido distributista. Aparte de difundirse en otros medios, se puso en práctica en pequeñas experiencias llevadas a cabo en Polonia, Canadá y Australia y hoy mismo existen algunas pequeñas iniciativas que funcionan con cierto éxito en ámbitos rurales. En tiempos más próximos, cabe destacar algunos intelectuales distributistas, como el economista alemán Ernst Friedrich Schumacher (1911-77), convertido al catolicismo en 1971 y autor del libro Lo pequeño es bello (1973); trabajó sobre todo en el Reino Unido.

Catolicismo social en Estados Unidos: el cardenal Gibbons

Cardenal James GibbonsEn cuanto a los Estados Unidos, la figura más destacada dentro del primer catolicismo social en el país fue el cardenal James Gibbons (1834-1921), de ascendencia irlandesa. Ordenado sacerdote en 1861, sobresalió pronto por sus convicciones antiesclavistas y luego ocupó la sede episcopal de Baltimore en 1877. Promovió la labor evangelizadora y social entre la población india y negra y la enseñanza católica. Se ganó el respeto de protestantes y judíos, así como el de los políticos, e intervino con energía en cuestiones religiosas y políticas. En el terreno socio-laboral fundó los “Caballeros del Trabajo” (Knights of Labour). Una vez promulgada la encíclica Rerum Novarum de León XIII, expuso doctrinalmente sus puntos y favoreció su conocimiento y aplicación.

(EL PAN DE LOS POBRES)