colegio madre petra de torrent – Valencia (España)

La “Majarí Calí” es una devoción muy arraiga en el pueblo gitano y, por eso mismo, se instó la coronación canónica de la imagen que la representa. Fue en 1987 cuando empezaron los trámites para obtener la gracia de tal coronación. Por fin, en 1988 acudieron en masa miembros del pueblo calé a la ceremonia de coronación llevada a cabo por el Arzobispo de Valencia, momento a partir del cual es considerada como patrona del pueblo gitano.

El pueblo gitano tiene, en la “Majarí Calí”, a la madre amorosa que intercede por ellos y a la que se dirigen para apoyarse en sus tribulaciones y, también, para alegrarse en sus alegrías. Además, tal amor y la entrega que se demuestra en el colegio Madre Petra, “Quer de la Majarí Calí(Casa de la Virgen gitana), ha sido reconocida por el San Juan Pablo II y por el Papa emérito Benedicto XVI.

Así, además de haber contribuido con un donativo de 3.000 euros para las obras de ampliación del colegio, el San Juan Pablo II remitió un mensaje en 2003 a los “hijos e hijas del querido pueblo gitano” de Torrent en el que les agradecía el homenaje que se había organizado en el centro escolar con motivo de los 25 años de su pontificado. En aquella misiva les invitaba a ser “apóstoles de la nueva evangelización, portadores de esperanza, amor al prójimo y respeto de la dignidad de la vida humana” y les instaba a “contribuir con el ejemplo personal, la coherencia de vida y la colaboración en las diversas actividades del apostolado gitano a instaurar el Reino de Cristo, único Salvador”.

Además, como se ha dicho arriba, Benedicto XVI, en marzo de 2011 dirigió otro mensaje a los niños gitanos del colegio Madre Petra en el que les decía que “les ayude con su gracia en este momento tan importante” (se refería a su formación humana y cristiana) y les animaba a “profundizar en la relación de amistad con Cristo a través de la oración y la participación frecuente en la Eucaristía, sirviendo siempre con generosidad a los demás”.

Por otra parte, el 17 de julio de 2010, el Arzobispo de Valencia, Carlos Osoro, bendijo la ermita de la “Majarí Calí” en el colegio que fundara la madre Gertrudis, ofició una Eucaristía y recibió la Medalla de Oro que la Hermandad de la Virgen Gitana entregó al pastor de la diócesis valentina.