Nuestra Señora del Pilar – ZARAGOZA (ESPAÑA)

Una Epopeya misionera

Padre Juan Terradas Soler C. P. C. R

 La Hispanidad, firme y prometedora realidad (39)

“El Pilar de una dilatada y gloriosa estirpe” (5)

Aunque no fuera más que la frecuencia con que gustaba de hablar Pío XII de aquel período de la historia misionera de la Iglesia, ya bastaría para probar su admiración por la gesta entonces realizada. Pero el Papa Pacelli nos ha dejado una serie de encomios de la misma tan magníficos que forman un ramillete incomparable, una verdadera tesis sobre el ideal de la colonización católica.

El Cardenal Montini, que fue colaborador asiduo de Pío XII, ha escrito que la obra doctrinal y oratoria de este Pontífice, “sin discusión la más rica que los Papas han dejado a la Iglesia”, le aparecía a él como un magnífico y sólido puente que enlaza le temporal a lo divino, conduciendo con seguridad a los espíritus, de las realidades de esta vida al mundo supraterreno.

“Que todo lo que un Papa puede decir o hacer esté relacionado con la religión, nada más fácil de suponer; nada más fácil también de verificar en los hechos. No podría ser de otra manera. Pero aquí la religión casi nunca es tratada ex profeso, es decir, directamente por sí sola… Pío XII busca de ordinario sus desarrollos en otra dirección diferente. Su mirada se dirige sobre las realidades humanas y terrestres; a ellas presta su atención, sobre ellas se ejercen su erudición y la maravillosa adaptabilidad de su espíritu; después, a partir de ellas, establece relaciones entre las realidades divinas y cristianas. Su obra se asemeja a un puente, cuyo trabajo más fuerte se realiza sobre el pilar que toca la tierra, y que se lanza después, rápido y seguro, hacia el pilar que está en el cielo; o, si se quiere, baja en realidad del cielo, como de su verdadero punto de apoyo, pero todo el esfuerzo de construcción se sitúa del lado de la tierra. He ahí lo que a mí me parece el aspecto característico del pensamiento del Papa”.

Este puente lo ha establecido admirablemente Pío XII entre la bella realidad humana que llamamos Hispanidad y el ideal cristiano. A través de los textos hispánicos del gran Papa podemos conocer fácilmente las relaciones que existen entre el catolicismo romano y ese nutrido grupo de naciones de lengua española. La obra de Pío XII nos da a conocer, a la verdad, el aspecto sobrenatural de la conquista y colonización; nos presenta los frutos cristianos de esa empresa; nos enseña, en fin, cuál es la esencia de Hispanoamérica, así como su misión cristiana dentro de la catolicidad. Nos da, en una palabra, una visión sobrenatural de toda la “epopeya misionera” y colonizadora.

Por todo lo dicho, deseamos que la Historia decore al gran Pontífice de nuestro siglo con el título de “Papa de la Hispanidad” que, por tantos motivos, ha merecido.