chispicasMartínez Cano, m.C.R.

Me dice un amigo de Sevilla que, las llamadas izquierdas del ayuntamiento de sevillana han hecho la propuesta de quitar el nombre de la calle Santa Ángela de la Cruz. Hay que destruir todo vestigio de franquismo. Pues no. No fue Franco. Fue la República quien puso el rótulo de la calle Sor Ángela de la Cruz.

Ni todos los partidos juntos de España han hecho por los pobres lo que Santa Ángela de la Cruz y sus mil hijas, hermanas de la Compañía de la Cruz, han hecho y hacen por los pobres en España, Argentina e Italia.

Solo un dato. Las hermanas de la Compañía de la Cruz sólo duermen seis horas cada cuarenta y ochos horas. Duermen con la ropa que llevan cotidianamente. Se acuestan sobre una tabla de madera. Comen muy poco. Los viernes pan y agua etc. etc. etc. y siempre sonrientes, parecen angelitos del Cielo.

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Hoy se puede leer en muchos medios de comunicación autenticas barbaridades, aberraciones monstruosidades. En esas mentes no ha entrado ni un rayo de luz natural, ni sobrenatural.

Son mentes endemoniadas que elaboran búnquers, sicopáticos, locuras, odios infernales. No se puede matar a ningún ser vivo. Son hijos de la madre naturaleza. Se debe abortar millones de niños cada día. Porque son un peligro para el cambio climático. El desarrollo medioambiental y el sistema económico democratista, engullen millones de euros, dólares, de todos los abortorios democratistas.

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Las declaraciones de Monseñor Negri, me han recordado lo que el padre Francisco de Paula Solá, S.J. nos enseñaba sobre el ecumenismo. Todo lo que hagamos es poco.

Pero también nos decía que no se trata solo de encuentros declaraciones conjuntas y diálogos. Si el diálogo no es para buscar la verdad y vivir en la verdad, es pérdida de tiempo. La verdad es que Cristo fundó una sola Iglesia sobre la roca de Pedro y los Apóstoles. Y la única Iglesia que conserva íntegra la doctrina de Cristo y los legítimos sucesores de Pedro es la Iglesia Católica.

Recemos para que vuelvan a la Iglesia Católica todos los hijos de los que se separaron de ella.

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El dogma fundamental de las ideologías modernistas, progresistas, democratistas y malas compañías es: si el hombre somete su voluntad a Dios no es libre.

El hombre es libre si somete su voluntad a la “Voluntad General”. Esto es lo libertario, democratista, lo auténtico y si quieres arroz Catalina.

Y ¿cuál es la Voluntad General? Es el POD. No el podemos. El POD. Es el poder oculto del dinero.

¡Viva Roseau! ¡Viva Voltaire! ¡Viva Lenin! ¡Viva Stalin! ¡Viva POD!

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¡Se acuerdan de aquella extraordinaria moda de ir enseñando el ombligo! Yo sí. Desde entonces pienso que el democratismo es contemplarse el ombligo. Y proclamar a los cuatro vientos, ¡tengo ombligo, tengo ombligo! ¡Viva el ombligo! Y quien no lo diga es un fascista. ¡Viva el ombligo! Parados, mendigos, sin techo, miraros el ombligo y seréis tan democratistas como nosotros. Claro está, de otra categoría.

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Me dice una joven que cuando nació, su padre, era su padre. Y ahora no. Porque ahora su padre es mujer. Esto es lo que hay. Y quien no lo entienda que vaya a una clínica de reeducación: Verás hombres – mujeres y mujeres – hombres. Lo que no verás será belleza femenina, ni la belleza varonil. Ni inocencia, ni alegría. Ni hombres, ni mujeres. Mezcolanza.

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Nuestro Señor Jesucristo nos ha dicho “Bienaventurados los que lloran. . . bienaventurados los que sufren. . .” el mundo de hoy no entiende esto. Pero hay muchos enfermos y perseguidos que sufren, que lo entienden perfectamente. Como San Pablo, quieren completar en ellos los sufrimientos de Cristo para salvar almas, muchísimas almas.

El Concilio Vaticano II, les ha recordado que son los preferidos de Cristo: “¡oh vosotros que sentís más pesadamente el peso de la Cruz! Vosotros que sois pobres y desamparados, los que lloráis, los que estáis perseguidos por la justicia, vosotros sobre los que se callan, vosotros los desconocidos del dolor, tened ánimo: sois los preferidos del reino de Dios, el reino de la esperanza la bondad y de la vida; sois los hermanos de Cristo paciente, y con él, si que reís, salváis al mundo”.