jesus cruzMeditaciones del Padre Giovanni Salerno, msp

7ª Estación: Jesús cae por segunda vez

V/. Adoramus te, Christe, et benedicimus tibi.

R/. Quia per sanctam crucem tuam redemisti mundum.

V/. Te adoramos, Cristo Señor, y te bendecimos.

R/. Porque con tu santa Cruz redimiste al mundo.

Del libro de las Lamentaciones (3, 1-2.9.16)

Yo soy el hombre que ha visto la miseria bajo el látigo de su furor. Él me ha llevado y me ha hecho caminar en tinieblas y sin luz. (…) Ha cercado mis caminos con piedras sillares, ha torcido mis senderos. (…) Ha quebrado mis dientes con guijarro, me ha revolcado en la ceniza.

Todos los días, desde las 12:00 hasta las 14:00 horas, en las escuelas estatales de la Cordillera andina, los muchachos se tendían en el suelo y se quedaban así, en esa extraña posición, hasta la vuelta a clases. Eran muchachos que llegaban a la escuela a pie, enfrentando cada día hasta diez o quince km. de camino, y no teniendo nada para comer, se tendían en el piso.

Les pregunté por qué hacían eso durante aquellas dos horas de intervalo, antes del comienzo de la segunda ronda de clases, y ellos me contestaron: “Padre, no tenemos nada para comer. Tendiéndonos en el suelo, sentimos menos el hambre:

Tuve así la idea de crear unos Comedores escolares para los muchachos pobres.

¡Cuántos niños y muchachos sufren el hambre no sólo en la Cordillera, sino en todo el Tercer Mundo!

A veces nosotros pensamos que el problema del hambre puede ser solucionado por los gobiernos. Pero, si aquellos que gobiernan no reconocen a Jesús que sufre en los pobres, los pobres serán cada vez más pobres.

Querido joven que haces este Camino de la Cruz: el Señor Jesús, para multiplicar el pan y los pescados con que saciar el hambre de cinco mil personas, se sirvió de cinco panes y dos pescados… y ahora, para hacer el milagro de, la multiplicación de los panes para millones de niños que sufren el hambre en el Tercer Mundo necesita de ti. Sin ti estos pobres seguirán sufriendo el hambre.

Piensa en el “sí” de la madre Teresa de Calcuta, que con su “sí” ha dado y sigue dando de comer a innumerables pobres en todas partes del mundo.

Piensa en el “sí” de sor Elvira que, con su método de la Cristoterapia, no sólo ha curado a miles de jóvenes rescatándolos de la drogadicción, sino que sigue dando a muchísimos de ellos el pan y lo necesario de cada día.

Piensa que también nosotros estamos viendo cada día este milagro de la multiplicación de los panes, dando de comer a miles de niños y muchachos pobres. Dios sigue sirviéndose de nuestro “sí” para aliviar el sufrimiento de tantos niños y muchachos de la Cordillera.

Después de este Camino de la Cruz, ¿cuál será tu decisión?

Una vez más Jesús nos repite: “Venid, benditos de mi Padre, 1 recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber” (Mt 25, 34-35). Y también: “Todo aquel que dé de beber tan sólo un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños (…) no perderá su recompensa” (Mt 10,42).

Padre nuestro…

Tui Nati vulerati, tam digna ti pro me pati, poenas mecum divide.

De tu Hijo herido, que por mí tanto se ha dignado padecer, comparte conmigo las penas.

Santa Madre, yo te ruego: ¡graba aquí en mi corazón las heridas del Señor!

O también:

V/. Señor, pequé: ten misericordia de mí.

R/. Pecamos, y nos pesa: ten misericordia de nosotros.