mojonesMontserrat

El amor puro

“Y dije a Jesús: Jesús, pensé que me ibas a llevar. Y Jesús me contestó: Aún no se ha cumplido plenamente Mi voluntad en ti; te quedarás todavía en la tierra, pero no mucho tiempo. Me agrada mucho tu confianza, pero el amor ha de ser más ardiente. El amor puro da fuerza al alma en la agonía misma. Cuando agonizaba en la cruz, no pensaba en Mí, sino en los pobres pecadores y rogaba al Padre por ellos. Quiero que también tus últimos momentos sean completamente semejantes a los Míos en la cruz. Hay un solo precio con el cual se compran las almas, y éste es el sufrimiento unido a Mi sufrimiento en la cruz. El amor puro comprende estas palabras, el amor carnal no las comprenderá nunca.” Santa Faustina Kowalska, Diario de Santa Faustina Kowalska, nº 324.

Ante el altar de la Virgen

“Todas las literaturas peninsulares nacen cantando himnos ante el altar de la Virgen, con el Desconhort, de Raimundo Lulio, en Cataluña; las Cantigas de Alfonso el Sabio, en Galicia; La vida de Santa María Egipcíaca y los romances anónimos, en Castilla. Todos nuestros grandes poetas, que no hay necesidad de citar, responden de tal manera al sentimiento católico, que desde el liviano Arcipreste de Hita, que también pone flores ante la imagen de toda pureza, hasta las Mujeres del Evangelio, de Larming, y los Idilios Místicos, de Verdaguer, apenas hay un poeta español, aún los escépticos y los impíos, que en algún momento no haya dejado, como un exvoto y templado por la inspiración religiosa, su lira sobre el altar de la Virgen sin mancilla.” Juan Vázquez de Mella, El Verbo de la Tradición, p. 65.

Apoyo a los nacionales

“Los nacionales recibieron apoyo de Alemania e Italia, además de 10.000 voluntarios de quince nacionalidades, especialmente portugueses, irlandeses, centroeuropeos y rumanos. De Alemania llegaron tanques y aviones, que si bien no eran suficientes para compensar la superioridad numérica de los republicanos sumados a los rusos, compensaron su falta total de ese tipo de armamento. También llegaron 6.000 asesores militares alemanes. De Italia obtuvo el Corpo de Truppe Volontarie, formado por 38.000 soldados italianos que se alistaron voluntariamente para luchar en España.” Juan E. Pflüger, www.gaceta.es, Revista Empenta, nº 99 (2º Trim 2015), pp. 30 y 31.

El poder

“El poder es uno de los instrumentos de la política. Debe ser calificado y ejercido en vista del bien común. No es la mera capacidad de imponerse, de dominar, de adueñarse de la situación. Esta es la característica esencial de la soberanía (entendida como supremacía) y, por tanto, de la política moderna. Al contrario, el poder es instrumento de la ciencia y del arte del bien común, que ofrecen los criterios de su ejercicio. El poder político, así, es propiamente autoridad: un poder que ayuda a los hombres a crecer y a vivir según su fin intrínseco: es potentia en cuanto potestas y no potestas en cuanto potentia.” Danilo Castellano, Revista Verbo, nº 535-536, mayo-junio-julio 2015, p. 519.

Nos han robado a Dios

“Y por último está el sector servicios, que si bien es cierto que en buena medida ha sido capaz de sustituir al potencial tradicional de nuestra industria, incluso dando verdadero valor añadido en muchos de sus sectores, no por ello podemos ser tan ingenuos de creer que va a ser mínimamente capaz de absorber la ingente demanda laboral; ni muchísimo menos que por sí mismo se baste para mantener unos gigantescos Estados que ya sólo son capaces de subsistir a base de generar cada vez más deuda pública. Sin contar los malabarismos financieros que se hacen para maquillar las cuentas públicas, ya superamos el PIB anual, y todos sabemos que eso es tan impagable, como inminente es el colapso del sistema. Durará lo que dure el papel que lo aguanta, no más. Es el final de ese mundo que nos prometieron los que tanto han aplaudido a Max Weber, los que nos han robado a Dios y la eternidad a cambio de vendemos una nueva religión a la que indisociablemente va unida una nueva economía.” Juan Sánchez Galera, Revista Razón Española, nº 196, Marzo-Abril 2016, p. 200.

Materia prima del liberalismo

“Pagan el periódico liberal; votan el candidato liberal; apoyan las situaciones liberales, y vitorean a sus personajes y celebran sus fechas y aniversarios. Son la materia prima del Liberalismo, dispuesta a recibir cualquier forma y a servir siempre para cualquier barbaridad. Muchos de ellos iban a Misa y mataron a los frailes; más tarde asistían a novenas y daban carrera eclesiástica a sus hijos, y compraban fincas de la desamortización; hoy día rezan tal vez el Rosario y votan al diputado librecultista. Hanse formado una como cierta ley de vivir con el siglo, y creen (o quieren creer) que se va bien así. ¿Les exime esto de responsabilidad y culpa delante de Dios? No, por cierto, como veremos después.” Félix Sarda y Salvany, El Liberalismo es pecado, p. 12.

Una sociedad nueva

“El racionalismo que acompaña a estos derechos es la ilusión de poder constituir, esto es, «crear», una sociedad nueva por encima de la verdadera. Esto coloca el modelo socio-político a construir como alternativo respecto de la realidad del orden de las cosas, lo que convierte al racionalismo en un desorden que intenta sustituir el orden por otro convencional e ideado como más perfecto. Se trata de un desafío a Dios, pues al reducir el mundo creado al dolor y al sufrimiento, se olvida la redención y la salvación; de hecho se olvida al propio Dios, convertido, a lo sumo en una voluntad impenetrable que nos posibilita realizar acciones infinitas.” Joaquín Almoguera Carreres, Revista Verbo, nº 537-538, agosto-septiembre-octubre 2015, p. 583.