Guerra-CamposJosé Guerra Campos
Obispo de Cuenca
Separata del “Boletín Oficial del Obispado de Cuenca”
septiembre de 1974

II

El 55 por 100 de los sacerdotes incardinados en esta Diócesis no había nacido o no había llegado al uso de razón cuando ya Franco era Jefe del Estado Español. Los sacerdotes ordenados antes de asumir Franco dicha Jefatura y que siguen en vida son el 15 por 100 (número que parecerá muy bajo si se piensa que muchos eran quince o veinte años más jóvenes que el mismo Franco; pero no se pueden olvidar los 120 (más 28 religiosos) asesinados por las fuerzas comunistas, ya de confesión marxista ya libertaria. De los Obispos diocesanos que lo eran en aquel momento en toda España sobrevive uno, jubilado. Cerca de cincuenta Obispos diocesanos, consagrados durante la Jefatura de Franco, han muerto ya, algunos tras un pontificado de los que suelen estimarse largos. En lo que concierne a la posición y los juicios de la Iglesia, también el Obispo que suscribe se encuentra con un hecho que le precede y que recibe de sus mayores. De los treinta y ocho años de gobierno de Franco nada menos que 28 (de 1936 a 1964) corresponden a mi adolescencia y juventud y a los años de ejercicio de presbiterado, sin autoridad ni responsabilidad de Magisterio o jerarquía en la Iglesia y sin ningún entrometimiento operativo ni en el campo de la gestión pública civil ni en el área de las altas relaciones Iglesia-Estado.