cristianos-en-orienteYa son muchos años comenzando estas páginas del boletín de SIT-España por los cristianos perseguidos que viven la Navidad forzosamente alejados de sus casas en Campos de Refugiados o en ciudades arruinadas. No nos podemos olvidar de ellos, ni bajar nuestra pujanza a su favor. No puede surgir el desaliento en nosotros, cómodo y expectante a veces de lo que está pasando. Sería absurdo que sin ninguna presión y teniéndolo todo estemos más desanimados que ellos, que sufren lo que no tiene nombre. Los Campos de Refugiados y las ciudades donde quedan aún cristianos en Siria e Irak se llenarán de luces de colores en tonos festivos y de imágenes de la Sagrada Familia. Ellos más que nadie saben de la fuerza de la esperanza y la salvación que nos trasmite este tiempo para toda la Iglesia. Mientras escribo estas líneas se está celebrando el X Congreso Trinitario Internacional en la ciudad de Granada, España. Allí un hombre incansable anima a seguir apoyando a los numerosos hermanos/as que sufren la guerra, la persecución, el odio, el martirio… EI obispo de Alepo explica una y otra vez la situación cada vez peor de una ciudad ya casi en ruinas y de personas que hacen sus vidas en los escombros. Algunos de estos escombros sirven para dar esperanza cuando se improvisa un portal de Belén. Y es que así es la fe de los cristianos orientales, inquebrantable, siempre mirando la voluntad de Dios y el perdón a aquellos que hacen la vida imposible e inhumana.

Dios está con ellos, ya sea en una tienda de campaña con los refugiados o entre las ruinas de lo que fue una ciudad rebosante de vida y alegría. Muchos cristianos allí, como semillas esparcidas entre los escombros, esperan a que la paz llegue en este nuevo año que comenzamos, ellos podrían ser el principio de la recuperación. Pero antes de que esto suceda las semillas tienen que ser conservadas y cuidadas, y ahí está nuestra labor: mantener a través de nuestros proyectos a los que aún esperan en el Señor y en sus hermanos/as. Ahora más que nunca tenemos que ser semillas de esperanza como tantas veces recitamos en nuestras oraciones. No nos desanimemos a la hora de seguir constantes en el apoyo a Oriente Medio, a nosotros no nos llueve las bombas, ni los misiles. Recordamos nuestros principales proyectos en Oriente Medio: apoyo a la educación en Alepo, Siria y ayuda a niños/as huérfanos de uno a tres años de edad en Irak.