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Dos rayos

“1934. Durante la Santa Misa en la que Jesús fue expuesto en el Santísimo Sacramento, antes de la Santa Comunión vi dos rayos que salían de la Hostia Santísima, tal y como están pintados en la imagen: uno rojo y otro pálido. Se reflejaban sobre cada una de las hermanas y sobre Ja, alumnas, pero no sobre todas de modo igual. Sobre algunas estaban apenas esbozados. Era el día en que terminábamos los ejercicios espirituales de las jovencitas.” Santa Faustina Kowalska, Diario de Santa Faustina Kowalska, nº 336.

Pórtico de la Gloria

“En la misma arquitectura, la más material de las Bellas Artes veréis ese espíritu brillar en los primitivos templos románicos: que todavía no han podido levantar la bóveda circular sobre sus muros, que tienen pobres techumbres y aquella ornamentación lineal y rígida como las espadas de los guerrilleros de la Reconquista, pero que irán multiplicando y enriqueciendo la arquivolta ajedrezada sobre las columnas que se agrupan en sus portadas, embelleciéndolas con tímpanos hasta convertirlas en arcos triunfales del Arte, como el Pórtico de la Gloria, que parece levantado por la fe para recibir el arte ojival, que llega con las magníficas catedrales que son como la materia idealizada y arrodillada ante la cruz; inmensas custodias de granito, que hacen dudar al ánimo absorto si las atraviesa el sol para concentrar en ellas todos sus rayos y besar humillado el altar del que es foco de la eterna luz, o si es el foco mismo del amor el que irradia luces para inflamar al mundo a través de las vidrieras de colores, rojas como la sangre y verdes como la esperanza.” Juan Vázquez de Mella, El Verbo de la Tradición, p. 68.

El Redentor del mundo

“Por último, el pueblo cristiano ordenado al Redentor. Él también quiere dominar el mundo llevando la Salvación a todos los hombres: »A Cristo estaba ordenada la ley de la naturaleza que regía a los justos, en la primera edad del mundo y a Cristo estaba también ordenada la ley escrita del pueblo judío que le mostraba claramente su figura. Y la ley de Cristo se realizó proféticamente en la ley nueva que el mismo Cristo, Redentor del mundo, promulgó”.” Alberto Caturelli, Revista Gladius, nº 94, diciembre 2015, p. 6.

Presupuestos contingentes

“El primero procede del hecho de que el soberano puede cambiar de opinión imponiendo por norma su voluntad (haciendo, así, absolutamente incierta la certeza del derecho perseguida por la modernidad, a través sobre todo del positivismo jurídico). Todavía hoy se enseña que lex posterior derogat priori, subrayando así que la racionalidad del ordenamiento se construye sobre presupuestos contingentes y efectivos del mandato soberano.” Danilo Castellano, Revista Verbo, nº 535-536, mayo-junio-julio 2015, pp. 527 y 528.

Esencia católica de España

“Será Menéndez y Pelayo el más egregio paladín, el campeón indiscutible en la demostración de la esencia católica de España. El hercúleo esfuerzo intelectual que supone la Historia de los heterodoxos españoles sólo estaba al alcance de un genio como el polígrafo montañés. Monumento de palabras destinado a probar, «a la contra”, que la raíz de España es puramente católica, que «nada más impopular en España que la herejía» , que, como escribe en el célebre y citado Epílogo, la unidad «se la dio a España el Cristianismo. La Iglesia nos educó a sus pechos, con sus mártires y confesores, con sus Padres, con el régimen admirable de sus Concilios.” Manuel Antonio Orodea, Revista Razón Española, nº 196, Marzo-Abril 2016, pp. 215 y 216.

Aversión al liberalismo

En el Breve de 8 de Mayo de igual año a la Confederación de los Círculos católicos de Bélgica, dice: «Lo que sobre todo alabamos en esa vuestra religiosísima empresa, es la absoluta aversión que, según noticias, profesáis a los principios católico-liberales, y vuestro denodado intento de desarraigarlos de los mismos. Verdaderamente, al emplearos en combatir ese insidioso error, tanto más peligroso que una enemistad declarada, cuanto más se encubre bajo el especioso velo del celo y caridad, y en procurar con ahínco apartar de él a las gentes sencillas, extirparéis una funesta raíz de discordias, y contribuiréis eficazmente a unir y fortalecer los ánimos. Seguramente vosotros, que con tan plena sumisión acatáis todos los documentos de esta Sede Apostólica, cuyas reiteradas reprobaciones de los principados liberales os son conocidas, no habéis menester estas advertencias».” Félix Sarda y Salvany, El Liberalismo es pecado, p. 25.

Libertad y libertad

“Danilo Castellano distingue, a este propósito, entre libertad de conciencia y libertad de la conciencia, la primera como derecho consigo mismo, la segunda como el derecho de ajustarse a la ley moral ínsita en la naturaleza humana. En esta línea, el derecho a la libertad religiosa moderna es derecho a la libertad de religión, no ejercicio de un deber hacia Dios, sino una libertad negativa, coherentemente con el agnosticismo y la neutralidad del Estado, incapaz de valorar diferentes creencias, y limitándose a ordenarlas administrativamente, para evitar conflictos. Si tenemos en cuenta el resto de los derechos y libertades, su naturaleza y concepto, y la función del Estado, se comprende bien la actual situación que ha dado en llamarse de «proliferación legislativa.»” Joaquín Almoguera Carreres, Revista Verbo, nº 537-538, agosto-septiembre-octubre 2015, p. 586.