Montserrat
Infancia del espíritu
“Jueves. Al empezar, la Hora Santa, quería sumergirme en la agonía de Jesús en el Huerto de los Olivos. De repente oí en el alma la voz: Medita los místenos de la Encarnación. Y de pronto, delante de mí apareció el Niño Jesús de una belleza resplandeciente. Me dijo cuánto agradaba a Dios la sencillez del alma. Aunque Mi grandeza es inconcebible, trato solamente con los pequeños, exijo de ti la infancia e espíritu.” Santa Faustina Kowalska, Diario de Santa Faustina Kowalska, nº 332. Sigue leyendo



