Formación de nuestras juventudes

Franco - GeneralCorresponde también al Consejo Nacional contribuir muy especialmente a la formación de nuestras juventudes en la fidelidad a los Principios del Movimiento Nacional. Es precisamente en la juventud donde se concretan nuestras mejores y más ambiciosas esperanzas de futuro, pues son las nuevas generaciones las que, por razón natural, han de beneficiarse del esfuerzo que toda la comunidad nacional está realizando para alcanzar una Patria mejor. Pero, al mismo tiempo, han de prepararse para tomar en sus manos, con plena responsabilidad, la antorcha del relevo y proseguir el camino hacia la meta de una sociedad más justa, más libre, más culta.

La subversión busca en la juventud campo propicio a sus objetivos desintegradores y no regatea medios para introducir sus activistas entre los jóvenes trabajadores y estudiantes. El noble inconformismo juvenil en el generoso deseo de un urgente perfeccionamiento social, viene a ser explotado en provecho de unos designios turbios enmarcados bajo apariencias que no coinciden en absoluto con los fines reales que persiguen sus inspiradores. Más para luchar adecuadamente contra la subversión es precisa la acción justificada por unos ideales permanentes. Y nuestras juventudes esperan la respuesta a sus preocupaciones, a sus inquietudes, en la palabra actual y exacta que les impulse a la acción enérgica que, en estos momentos, les corresponde realizar. Esa palabra, encendedora de nuevos entusiasmos, consigna perfectamente sincronizada con el momento que vivimos, debe darla el Movimiento a través de su Consejo Nacional, en cuyo seno observo complacido una cada vez más numerosa presencia de hombres jóvenes.

El Consejo Nacional, en el marco más estricto de su incumbencia, ha de velar por el desarrollo y ejercicio de los derechos y libertades reconocidas en nuestras Leyes Fundamentales, para que en ellos se realice la plenitud de la persona humana, fundamento y base de nuestro Sistema, aunque haciendo imposible, que con el pretexto de ejercer derechos y libertades, se pretendan urdir coartadas a la impunidad, desde las que se socaven nuestro Sistema y nuestra paz.