Monseñor José Guerra Campos
Separata del “Boletín oficial del Obispado de Cuenca”
Núm. 5, mayo 1986

guerra-camposRelaciones Iglesia-Estado. Como siempre, antes y después del Concilio, se quiere que armonicen la independencia y la sana colaboración. En 1966, el Episcopado anuncia al Papa su disposición a renunciar a cualesquiera privilegios, si conviene para mayor claridad (9); pero dice que «la Iglesia no puede renunciar a los «privilegios» que «entrañan un derecho de los ciudadanos católicos…, singularmente en el campo de la educación, la beneficencia y las obras sociales (10). La Santa Sede hace suyo el criterio (11).

En 1968 la Santa Sede propuso que el Estado renunciase al sistema de presentación de Obispos (12). Franco accede a que el asunto se trate en el marco de una revisión general del Concordato. Se acordó iniciarla. La negociación fue prolija. Contarla llevaría muchas páginas; merecería la pena, pues ha sido mal contada, pero renunciamos por falta de espacio (13). En resumen, la Santa Sede prefería entonces dejar el Concordato sustancialmente como estaba, con leves retoques, pues era un «Concordato de amistad». Sólo le urgía modificar el sistema de presentación. Para esto, la cuestión central era la renuncia a privilegios de la Iglesia. El camino de las renuncias fue lento y vacilante. El Episcopado pasa de ofrecer la renuncia a tres privilegios entre ocho en 1968 a uno solo (el del fuero) en 1973. En 1971, al mismo tiempo y por diferentes caminos, coincidían en desear una reforma profunda el Gobierno (pronto) y la mayoría del Episcopado (más adelante). El Episcopado no logra redactar una propuesta coherente que la Santa Sede pueda aprovechar. En 1973 y 1974 la Santa Sede y el Gobierno negocian con mayor independencia de los Obispos, protegiéndose contra las repetidas filtraciones de secretos. Porque paralelamente distintos grupos montan maniobras ruidosas para romper la negociación. Un número creciente de Obispos (ocho en 1971, 30 en 1974) presiona para sustituir el Concordato por Acuerdos parciales y transitorios. Así se hará años más tarde (14).

El documento episcopal de 1973 enunciaba un deseo de revisión general del sistema de relaciones. Al concretar, proponía la renuncia a un solo privilegio, la continuación de la ayuda económica y de los «privilegios-derechos» en la enseñanza, y recomendaba el cese de la presencia de eclesiásticos en las instituciones políticas.

Notas

  1. Asamblea Plenaria de noviembre de 1966. Cf. «Boletín de Cuenca», noviembre de 1973, págs. 519-520.
  2. Criterio formulado en la Instrucción «La Iglesia y el Orden Temporal a la luz del Concilio», junio de 1966 (Doc. col., página 376).
  3. Carta a la Conferencia. Cf. «Bol. Cuenca», nov. 1973, páginas 520-521.
  4. Cartas de Pablo VI y de Franco, resumen en «Bol. Cuenca», noviembre 1973, págs. 522-524.
  5. Véase «Bol Cuenca», nov. 1973, págs. 519-538; julio 1974, páginas 358362; octubre 1975, págs. 306-314.
  6. Cuatro Acuerdos entre el Estado Español y la Santa Sede, del año 1979 (cf. «Bol. Cuenca», 1979, págs. 121-153). En 1976 se habían derogado los artículos 7º y 16º del Concordato («Boletín Cuenca», 1976, págs. 238-242).