Mensaje de fin de año al pueblo español

El 30 de diciembre de 1972

Españoles:

FrancoUna vez más me cabe la satisfacción de saludaros y de tener con vosotros esta conversación familiar en el umbral de un nuevo año que se presenta, como el que ahora termina, con aspectos muy favorables, que superan con creces las inevitables dificultades y contratiempos inherentes a la vida de los hombres y de los pueblos, en los años difíciles que nos ha tocado vivir.

La Nación española sigue gozando de buena salud y camina a buen paso por la senda de la Historia, mereciendo cada vez más la admiración, aunque no siempre confesada, de quienes contemplan con ojos limpios nuestro incesante desarrollo cultural, social y económico, la solidez del Estado nacido el 18 de Julio y el enraizamiento de sus instituciones, garantía de la continuidad de nuestra política al servicio de la paz y del engrandecimiento de España.

Política de realidades

Un año que transcurre no es un compartimiento estanco que pueda ser separado de lo que fue y de lo que será, pero es ocasión propicia para dialogar todos los españoles en esta línea permanente de comunicación a que está obligado el que ostenta la honrosa servidumbre del mando.

La política española de estos largos años de abnegado trabajo y de merecidos avances en el bienestar común se ha caracterizado por ser, ante todo, una política ancha más que una política de especulaciones ideológicas y de retóricas expansiones, pues no nos gusta dirimir los azares de lo dudoso. Ha sido, en suma, una política más que de palabras de realidades.

Precisamente por esta labor tan silenciosa como fecunda, realizada en un marco de serenidad positiva, es por lo que debemos sentirnos satisfechos.