Josep M. Alimbau Argila – CATALUNYA CRISTIANA

Dr. Albert Einstein, premio Nobel de FísicaAl terminar el siglo XX se realizó, a nivel mundial, una consulta a los medios de comunicación -radio, prensa, televisión, agencias de noticias-: ¿Quién había sido el científico más destacado, el más importante del siglo? Votaron: el científico número uno del siglo XX fue el Dr. Albert Einstein, premio Nobel de Física. Guardo una hoja arrancada del bloc de notas personales, que el amigo Dr. Jordán Gallego Salvadores o.p., me dio después de haberle hecho una entrevista por Radio Barcelona (SER) (O.M. 666, domingos de 22 a 23 h), cuando era secretario del Secretariado para los No Creyentes del Vaticano. Es una nota escrita sobre la fe en Dios, que dejó muy clara el Dr. Albert Einstein, para lección de todos. Escribió: “La generalizada opinión, según la cual yo sería un ateo, se funda en un gran error. Quien lo deduce de mis teorías científicas, no las ha comprendido. No solo me ha interpretado mal, sino que me hace un mal servicio, si él divulga informaciones erróneas a propósito de mi actitud para con la religión”.

Y añadía: “Yo creo en un Dios personal y puedo decir, con plena conciencia, que en mi vida, jamás he suscrito una concepción atea” (El documento está firmado por Albert Einstein en: Deutsches Pfarrblatt, Bundes-Blatt der Deutschen Pfarrvereine, 1959, 11.)

“¡A buen entendedor pocas palabras bastan!” Gran documento del científico número uno del siglo XX, que debería estar escrito en lugares visibles y proclamado a todas las mentes jóvenes, con ansias de verdad y que valoran y admiran, a quienes buscan -como Einstein- el conocimiento científico y confiesan a Dios. El gran Blaise Pascal, hombre de fe católica, matemático, científico, físico, filósofo, escribía: “Solo conozco dos tipos de personas razonables: las que aman a Dios de todo corazón porque le conocen, y las que le buscan de todo corazón porque no le conocen”.