Papa Francisco

Santa Bibiana, patrona de los epilépticosConocer a Jesús es una aventura, pero una aventura en serio, no una aventura de niños, porque el amor de Jesús es sin límites. El mismo Pablo dice que Jesús tiene todo el poder de hacer mucho más de cuanto podemos pedir o pensar. Tiene el poder de hacerlo. Pero hay que pedirlo: “Señor, que te conozca; que cuando hable de ti, diga no palabras de papagayo, diga palabras nacidas de mi experiencia. Y, como Pablo, pueda decir: “Me amó y se entregó por mí, y decirlo con convicción”. Esa es nuestra fuerza, ese es nuestro testimonio. Cristianos de palabras tenemos muchos; incluso nosotros, tantas veces lo somos. Esa no es la santidad; santidad es ser cristianos que hacen en su vida lo que Jesús enseñó y lo que Jesús sembró en su corazón.

Cardenal Carlo Caffarra

El hombre necesita al sacerdote, porque necesita que se le recuerde continuamente que su fin último es la vida eterna, y que se le muestre el camino que lleva a esta vida. El sacerdote existe precisamente para esto: para guiar al hombre a la vida eterna… Que el Señor no nos prive nunca de ellos.

Cardenal Robert Sarah

¿Por qué insistimos en recibir la comunión de pie y en la mano? -porfía Sarah. ¿Por qué esta actitud de falta de sumisión a los signos de Dios? Que ningún sacerdote se atreva a imponer su autoridad en este asunto al negar o maltratar a quienes desean recibir la Comunión arrodillados y en la lengua. Vayamos como niños y recibamos humildemente el Cuerpo de Cristo de rodillas y en nuestra lengua. Los santos nos dan el ejemplo. ¡Son los modelos a imitar que Dios nos ofrece!

Cardenal Carlos Osoro Sierra

Cuando vivís con radicalidad, presentáis un anuncio fuerte y claro de la presencia de Dios con un lenguaje que es comprensible para todos los hombres, desde los que más sabiduría humana tienen a los que menos; pero lo que importa es que sois comprendidos por quienes tienen necesidad de descubrir esa vida nueva que se hace presente en la historia, vida que es ser transparencia del amor mismo de Dios con quien un día os encontrasteis siguiendo a Cristo, y que nunca quisisteis reservarlo para vosotros.

Obispo Juan Antonio Reig Pla

No hay más que observar lo ocurrido en España en las últimas décadas para verificar lo propuesto por la autora: hipersexualización ya desde la infancia, adicción a la pornografía también entre adolescentes y niños; profusión de la anticoncepción, del aborto, de las ideologías de género, “queer”, ciborg, propaganda y normativas jurídicas para aceptar cualquier orientación sexual; destrucción de los matrimonios y desestructuración de las familias, equiparación de la unión de las personas del mismo sexo al matrimonio natural; baja de la tasa de nupcialidad; destrucción de embriones y algunos condenados al nuevo gulag de los laboratorios; aumento de la violencia intrafamiliar y de las tasas de adicción al alcohol y a las drogas; mayores problemas psíquicos, también en los niños, fracaso escolar, etc.

San PÍO X

Pascendi Dominici Gregis  (70)

De aquí la conocida división, que hacen los modernistas, del Cristo histórico y el Cristo de la fe; de la Iglesia de la historia, y la de la fe; de los Sacramentos de la historia, y los de la fe; y otras muchas a este tenor. Después, el mismo elemento humano que, según vemos, el historiador reclama para sí tal cual aparece en los monumentos, ha de reconocerse que ha sido realzado por la fe mediante la transfiguración más allá de las condiciones históricas. Y así conviene de nuevo distinguir las adiciones hechas por la fe, para referirlas a la fe misma y a la historia de la fe; así, tratándose de Cristo, todo lo que sobrepase a la condición humana, ya natural, según enseña la psicología, ya la correspondiente al lugar y edad en que vivió.